El jinete tresarroyense Luis Antonio Prátula respondió favorablemente a una nueva intervención quirúrgica realizada en el Hospital San Martín de La Plata, adonde había sido trasladado después del grave accidente que sufrió en una jineteada de General Madariaga. La información fue dada a conocer el sábado 31 de octubre por su esposa, Soledad López. En las fuentes consultadas hasta el lunes 2 de noviembre no apareció un parte médico posterior.
De acuerdo con esa comunicación familiar, los médicos le colocaron dos tutores para estabilizar la cadera y la pelvis y ayudar a controlar el sangrado asociado a sus lesiones. También permanece con tres drenajes. Al momento de ese informe, Prátula se encontraba consciente, medicado para controlar el dolor y en terapia intensiva. El eventual traslado a una sala de cuidados intermedios dependía de su evolución; no había sido confirmado.
El accidente de Luis Prátula en la Fiesta del Talar
El jueves 29 de octubre, durante una monta en la categoría Grupa de la Fiesta del Talar, en General Madariaga, el jinete sufrió una caída y fue aplastado por un caballo. El impacto le provocó una fractura de pelvis con sangrado. Recibió atención en el hospital municipal de esa ciudad, donde fue operado, y el viernes 30 fue derivado en un vuelo sanitario a La Plata para continuar su tratamiento.
De una lesión en 2024 a su segundo título en Jesús María
La trayectoria de Prátula tiene un antecedente que hoy vuelve a cobrar relevancia. En enero de 2025, después de consagrarse nuevamente en el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, contó en una entrevista que durante 2024 había sufrido una lesión que lo obligó a detener su actividad y recuperarse. Su objetivo entonces había sido llegar en condiciones al festival, sin dar por descontado un nuevo campeonato.
Finalmente ganó el título de Bastos con Encimera Lisa en representación de Mendoza, una consagración que llegó diez años después de la anterior. La propia organización de Jesús María lo registra como campeón de esa categoría en 2025. A su regreso, Tres Arroyos lo recibió con una caravana de familiares y amigos.
Esta vez la recuperación se produce después de un accidente distinto y de lesiones que requieren atención especializada. Su familia pidió acompañamiento y prudencia con la información sobre su salud. Las novedades sobre sus próximos pasos dependerán de los informes médicos y las comunicaciones de su entorno.









