La Cámara de Diputados aprobó el miércoles 21 de octubre el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero con una modificación central: incorporó un capítulo para restituir las restricciones a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. La decisión representa un cambio frente a la derogación que había impulsado el gobierno de Javier Milei.
La votación general terminó con 124 votos a favor, 119 en contra y seis abstenciones. Como Diputados modificó el texto que ya había recibido media sanción, la iniciativa deberá regresar al Senado antes de convertirse en ley.
Qué pasó con la Ley de Tierras y el DNU de Milei
El capítulo incorporado dispone dejar sin efecto el artículo 154 del DNU 70/2023, que había derogado la Ley 26.737, y restituir expresamente la vigencia de esa legislación sancionada en 2011. Ese apartado fue aprobado en particular con 239 votos afirmativos, cuatro negativos y seis abstenciones, un apoyo mucho más amplio que el obtenido por el proyecto completo.
La Ley de Tierras establece un tope del 15% para la titularidad extranjera de tierras rurales a escala nacional, provincial y departamental. También limita la concentración por una misma nacionalidad extranjera, fija restricciones de superficie por titular y contempla protecciones específicas para inmuebles que incluyen determinados cuerpos de agua. No prohíbe toda adquisición de campos por extranjeros: establece condiciones y límites.
La situación normativa había quedado atravesada por decisiones judiciales sobre el artículo del DNU que derogó esos límites. Con el nuevo capítulo, los diputados buscan dar una respuesta legislativa expresa al conflicto, aunque su aprobación definitiva todavía está pendiente.
Qué otros cambios propone la ley de propiedad privada
El proyecto también endurece los requisitos para que el Estado pueda expropiar inmuebles, modifica los criterios de indemnización para contemplar el valor de mercado y el lucro cesante acreditado, y plantea procedimientos más rápidos para recuperar propiedades ocupadas o tramitar desalojos. Son reformas que también dependen de que concluya el trámite legislativo.
Durante el debate, los defensores de la iniciativa sostuvieron que ofrecerá mayores garantías a los propietarios, mientras que legisladores críticos cuestionaron el posible encarecimiento de las expropiaciones y los efectos de los procesos de desalojo.
La discusión sobre tierras rurales tiene especial relevancia para distritos productivos como Tres Arroyos, donde las reglas de compraventa de campos forman parte del marco de la actividad agropecuaria. Por ahora, el dato central es legislativo: Diputados votó la restitución de los límites, pero el Senado aún debe pronunciarse sobre los cambios.









