En resumen, si andás corto de tiempo:
Tres menores y una mujer irrumpieron en la casa de un médico tresarroyense en plena madrugada. Lo golpearon, lo amenazaron con un arma y le robaron 10 mil dólares y hasta su perro. La policía los atrapó a pocas cuadras, pero la Justicia los liberó en cuestión de horas. Mientras la violencia juvenil escala sin freno, la Dirección de Juventud se dedica a repartir hamburguesas, armar fiestas y sorteos millonarios sin contenido educativo. Y el intendente Pablo Garate, en vez de un plan serio contra el delito, corta cintas y posa para las cámaras junto a su candidato a concejal Martín Rodríguez Blanco, inaugurando un semáforo en plena campaña política.
Noticia completa:
Tres Arroyos vivió otra madrugada de terror que deja en evidencia la violencia creciente y la impunidad que la acompaña. Un médico local fue víctima de un asalto brutal en su propia casa, cuando cuatro delincuentes —tres menores de edad y una mujer de 30 años— saltaron la reja de la vivienda en calle Roca, patearon la puerta y entraron armados mientras la víctima dormía.
En cuestión de segundos, el profesional fue reducido a golpes, amenazado con un arma de fuego y encerrado en una habitación. Los delincuentes se alzaron con 10 mil dólares en efectivo, fruto de la reciente venta de un vehículo, y hasta con su perro de raza Shar Pei.
La fuga fue igual de violenta. Escaparon en un remis, dañaron el baúl cuando el chofer se negó a llevarlos y huyeron a pie hasta ser interceptados por la Policía Comunal a pocas cuadras del lugar, gracias al rápido aviso del sistema de alarmas y las cámaras de seguridad.
Sin embargo, cuando fueron atrapados, ya no tenían ni el dinero ni el arma utilizada para el asalto. Las imágenes de las cámaras muestran cada detalle: la llegada en remis, el salto de la reja, el ingreso a patadas, la salida a las corridas y la maniobra del vehículo antes de retirarse, donde se presume que descartaron el botín y el arma.
La causa fue caratulada como “Robo calificado en poblado y en banda con participación de menores”, con intervención de la Fiscalía Juvenil Nº4 y la UFIJ Nº6. A pesar de la violencia del hecho y de las pruebas contundentes, los tres menores fueron liberados en cuestión de horas por la Justicia de Menores y la mujer quedó en libertad por decisión de la fiscalía.
El médico, que pidió mantener su identidad en reserva, terminó con golpes en los brazos y un estado de shock por la brutalidad del ataque y la impunidad inmediata que siguió. Su perro regresó solo a la casa tiempo después del hecho.
Este episodio es un nuevo eslabón en la cadena de delitos protagonizados por menores que desde hace meses sacuden a Tres Arroyos: motos robadas, tiroteos en barrios, violencia en las escuelas y ahora asaltos domiciliarios armados. Mientras tanto, la política local parece vivir en una burbuja:
- La Dirección de Juventud, conducida por Julián Tornini, organiza fiestas, entrega hamburguesas y promete sorteos millonarios sin un solo plan educativo serio para contener a los chicos y sacarlos del delito.
- El intendente Pablo Garate se muestra en actos de propaganda política, inaugurando un semáforo y posando para las cámaras junto a su candidato a concejal Martín Rodríguez Blanco, mientras los vecinos viven con miedo, beben agua contaminada y ven cómo la violencia gana las calles.
La madrugada del domingo dejó un mensaje crudo y real: en Tres Arroyos, los delincuentes armados entran a las casas y salen libres el mismo día, los menores siguen sin rumbo y la gestión municipal está ocupada en las fotos y la campaña electoral.



