¿Sabías que el primer Nobel científico de América Latina se lo llevó un argentino por algo tan cotidiano como el azúcar en sangre? En 1947, Bernardo Houssay ganó el Nobel de Fisiología o Medicina por demostrar el papel de las hormonas de la hipófisis (lóbulo anterior) en el metabolismo del azúcar, una pieza clave para entender la diabetes.
- Año: 1947.
- Qué descubrió (en simple): la hipófisis no es “decoración”: influye fuerte en cómo el cuerpo maneja la glucosa.
- Con qué lo probó: experimentos en animales donde, al quitar parte de la hipófisis, cambiaba drásticamente la respuesta a la insulina y el cuadro “diabético”.
Lo “imposible” de la historia es el giro: Houssay venía estudiando la relación entre glándulas y metabolismo y mostró que, en animales, la ausencia de hipófisis podía volverlos hipersensibles a la insulina y hasta aliviar formas experimentales de diabetes. Eso terminó con una idea instalada: que la diabetes era “solo páncreas/insulina”.
El Nobel no fue solo “por diabetes” en sentido clínico, sino por descubrir una pieza del sistema hormonal: la hipófisis (adenohipófisis) tiene factores anti-insulina/diabetogénicos que empujan la glucosa para arriba, y eso ordenó décadas de investigación en endocrinología y metabolismo.
Y el dato identitario que cierra: ese Nobel salió de la escuela científica armada en Buenos Aires, alrededor del Instituto de Fisiología de la UBA, que Houssay dirigió durante años.



