En resumen
El armado local de La Libertad Avanza abrió la puerta a una alianza con el Movimiento Vecinal para 2027. Pero el archivo reciente expone una contradicción difícil de explicar: hace apenas unos meses denunciaban pactos, cuestionaban al vecinalismo y hablaban de combatir la vieja política. Ahora miran hacia el mismo poder local que decían enfrentar.
Noticia completa
La alianza que deja expuesta una contradicción
La Libertad Avanza en Tres Arroyos empezó a blanquear una posibilidad que hasta hace poco parecía incómoda: una alianza con el Movimiento Vecinal de cara a las elecciones municipales de 2027.
En una entrevista radial, Alejandro Finocchio, coordinador local del espacio y exvinculado al Movimiento Vecinal, e Ignacio Schena, concejal libertario y yerno de Matías Fhurer, referente del PRO en Tres Arroyos, hablaron de la necesidad de tomar “decisiones maduras” para que Tres Arroyos “recupere su esplendor”.
Schena fue más explícito y sostuvo que “tendría mucho sentido hacer alianzas para ganar en 2027 el municipio”, bajo el argumento de que la oposición dividida difícilmente pueda reunir los votos necesarios para sacar al peronismo del gobierno local.
El razonamiento electoral puede sonar práctico. El problema es político.
La Libertad Avanza llegó a Tres Arroyos con un discurso de ruptura, anticasta y renovación. Pero ahora empieza a mirar al mismo vecinalismo que durante meses cuestionó por sus acuerdos, sus votos y su forma de ocupar espacios de poder.
Hace seis meses, el vecinalismo era parte del problema
Hace apenas seis meses, durante el tratamiento del Presupuesto Municipal 2026 y el aumento de tasas, el Movimiento Vecinal acompañó la herramienta económica del oficialismo después de negociar una reducción en la suba planteada originalmente por el Ejecutivo.
La Libertad Avanza votó en contra y construyó parte de su discurso alrededor de esa diferencia. El bloque libertario se presentó como defensor del contribuyente y cuestionó el gasto público municipal, el aumento de tasas y los acuerdos políticos que permitieron aprobar el Presupuesto.
En ese momento, el vecinalismo era parte del problema. Ahora, puede ser parte de la solución electoral.
La contradicción es evidente: el mismo espacio que denunciaba pactos y decisiones de la política tradicional hoy admite que podría sentarse con uno de los actores centrales de esa tradición local.
Hace cinco meses, denunciaban pactos en el Concejo
El archivo también incluye la conformación de autoridades del Concejo Deliberante.
Tras el recambio legislativo, La Libertad Avanza quedó sin cargos en las comisiones. Schena denunció entonces que el oficialismo, el Movimiento Vecinal y otros bloques habían acordado la distribución sin consultar al espacio libertario.
La lectura de LLA fue dura: habló de exclusión, de falta de diálogo y de una maniobra política contra la segunda fuerza.
Hace apenas cinco meses, el vecinalismo aparecía en el discurso libertario como parte de un esquema de reparto de poder. Ahora, ese mismo espacio empieza a ser considerado un posible socio para llegar al municipio.
No cambió el archivo. Cambió la conveniencia.
El PRO dentro de LLA y una discusión que ya estaba abierta
El movimiento tampoco puede leerse aislado de la interna libertaria local.
El armado de La Libertad Avanza en Tres Arroyos viene atravesado por una tensión que ya había quedado expuesta públicamente: la presencia del PRO dentro del espacio libertario y el desplazamiento de sectores fundadores.
Finocchio reconoció públicamente su pasado dentro del Movimiento Vecinal y también dijo que el armado local se manejaba con la línea del PRO y algunos sectores del radicalismo. Schena, por su parte, llegó como primer candidato en una lista donde la referencia amarilla también aparecía con fuerza.
Incluso Gustavo Moller, el único concejal que había ingresado con la boleta de Javier Milei en 2023, terminó afuera del armado y denunció un “copamiento del PRO”.
Ese dato vuelve más incómoda la postal actual: quienes hoy hablan en nombre de La Libertad Avanza empiezan a construir una salida electoral con el mismo vecinalismo que el discurso libertario decía venir a superar.
Hace poco más de un mes, fueron a buscar a Carlos Sánchez
La contradicción no termina ahí.
Hace poco más de un mes, Carlos Sánchez contó públicamente que integrantes de La Libertad Avanza fueron a verlo para hablar de política y plantearle si podía acompañarlos.
Sánchez no es un dirigente menor. Fue intendente de Tres Arroyos durante dos décadas, es una figura histórica del Movimiento Vecinal y representa buena parte del poder local que el discurso libertario decía venir a enfrentar.
Además, su figura también estuvo vinculada públicamente a sectores del peronismo local. En 2025, Carlos “Cuto” Moreno lo mencionó como posible candidato a diputado provincial dentro de Unión por la Patria.
Es decir: La Libertad Avanza, que se presenta como el polo opuesto del peronismo y de la vieja política, fue a buscar a un exintendente vecinalista con historia de poder municipal y vínculos políticos en la vereda contraria a los ideales que dice defender.
El vecinalismo también carga con su propio archivo
En los discursos del vecinalismo suele aparecer una crítica repetida al oficialismo: la construcción de poder, la ocupación de espacios y los mecanismos para sostenerse en el tiempo. Su cuestionamiento apunta muchas veces contra un gobierno que, según esa mirada, administra el Estado con lógica de permanencia.
Pero ese planteo también tiene archivo. El Movimiento Vecinal gobernó Tres Arroyos durante 20 años con Carlos Sánchez como intendente y formó parte de un proceso político que sostuvo al espacio durante casi tres décadas en el municipio.
Por eso, si ahora acepta avanzar en un armado con La Libertad Avanza sólo para reunir votos contra el peronismo, la crítica empieza a perder fuerza.
Porque una cosa es denunciar que el oficialismo busca perpetuarse en el poder, y otra muy distinta es sentarse a diseñar una alianza electoral con un espacio que hasta hace pocos meses denunciaba esos mismos pactos cuando quedaba afuera de la mesa.
La vara no puede cambiar según el lugar que se ocupe.
Antes eran pactos, ahora le dicen madurez
La pregunta de fondo no es si una alianza opositora puede ser legal o electoralmente posible. En política, los acuerdos existen y forman parte del juego democrático.
La pregunta es otra: ¿qué queda del discurso de La Libertad Avanza en Tres Arroyos si para competir por el municipio termina abrazada al mismo sistema político que decía combatir?
Hace seis meses, eran pactos.
Hace cinco meses, era reparto de poder.
Hace poco más de un mes, fueron a buscar a Sánchez.
Ahora, hablan de “decisiones maduras”.
El problema no es sólo la alianza. El problema es la explicación que deberían darle a los vecinos que votaron una supuesta ruptura y ahora ven cómo el armado local empieza a parecerse demasiado a todo aquello que prometía dejar atrás.
Porque si antes el vecinalismo era parte de la vieja política, no puede convertirse de golpe en socio estratégico sólo porque dan los números.
Y si antes el discurso era contra los pactos, el gasto, los acuerdos de poder y la política tradicional, ahora el archivo obliga a una pregunta simple: ¿cambiaron las ideas o sólo apareció la oportunidad?







Así es! Hay que unirse para sacar a los chorros actuales, llenos de curros, que viven ensobrando gente,medios,sabalaje y demás.. basta de estos impresentables. Basta de defender q los q te amenazaban. A limpiar la provincia.