La economía argentina volvió a mostrar señales de enfriamiento y las proyecciones privadas recortaron con fuerza las expectativas para 2026. El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central ubicó el crecimiento anual esperado en apenas 1,5% y anticipó una caída desestacionalizada de alrededor del 1% durante el tercer trimestre.
El dato cobra especial relevancia porque el segundo trimestre ya había mostrado una contracción de 0,6% frente a los primeros tres meses del año. Si finalmente se confirma una nueva baja entre julio y septiembre, la economía acumularía dos trimestres consecutivos de retroceso, la definición habitual de una recesión técnica.
La actividad ya había mostrado una fuerte caída en julio
Las señales de debilidad no se limitan a las proyecciones. El estimador mensual de actividad económica del INDEC registró en julio una caída desestacionalizada de 2,9% respecto de junio y una baja interanual de 1,4%.
El deterioro llevó a los analistas privados a revisar sus cálculos para el conjunto del año y reforzó la posibilidad de que el tercer trimestre termine en terreno negativo.
El sector automotor también bajó sus expectativas
Otro de los indicadores que refleja el cambio de escenario aparece en el mercado automotor. A comienzos de 2026 el sector proyectaba cerrar el año con alrededor de 640.000 vehículos patentados, pero durante los últimos meses las expectativas fueron recortadas con fuerza.
Algunas estimaciones ya ubican el cierre cerca de las 500.000 unidades, mientras otras proyecciones sectoriales todavía lo colocan en la zona de 540.000 a 550.000 vehículos. En septiembre se acumulaban 435.493 patentamientos, un 13% menos que en el mismo período del año anterior.
La industria automotriz también mostró retrocesos: entre enero y septiembre la producción cayó 16,9% interanual y las ventas de las terminales a concesionarios bajaron 24,3%.
Recesión técnica: todavía no está confirmada
Por ahora no puede afirmarse que la Argentina haya ingresado formalmente en una recesión técnica, porque falta conocer el dato oficial del tercer trimestre. Sin embargo, la combinación de un segundo trimestre negativo, la caída registrada en julio y la proyección privada de una nueva contracción dejó ese escenario abierto.
El dato central es que las previsiones de crecimiento para 2026 se redujeron y distintos indicadores de actividad y consumo muestran una economía con menor dinamismo hacia la segunda mitad del año.









