La empresa avícola Granja Tres Arroyos ratificó 1.250 despidos luego de que terminara sin acuerdo la conciliación obligatoria con el sindicato de la Alimentación. Las desvinculaciones corresponden a plantas situadas en Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar, y no a establecimientos de la ciudad de Tres Arroyos.
La compañía había comunicado las cesantías a comienzos de septiembre. El Ministerio de Trabajo bonaerense intervino y dispuso una conciliación obligatoria para intentar acercar a las partes, pero la última instancia de negociación concluyó sin una solución que permitiera revertir los despidos.
En qué plantas se concentran los despidos de Granja Tres Arroyos
De acuerdo con los recuentos difundidos tras el cierre de la negociación, 700 trabajadores corresponden a Capitán Sarmiento, 500 a Esteban Echeverría y 50 a Pilar.
Existe una diferencia respecto del parte oficial inicial: el 4 de septiembre, el Ministerio de Trabajo de la Provincia había informado 1.200 despidos, incluidos 450 en Esteban Echeverría. La cifra de 1.250 y el detalle de 500 trabajadores para esa planta surgieron en la cobertura de la audiencia final de octubre. El comunicado provincial del 4 de septiembre no permite explicar esa diferencia.
Durante la audiencia, el apoderado de la firma, Walter Carrizo, sostuvo que la empresa mantenía las decisiones previamente comunicadas y aclaró que su ratificación no implicaba nuevos despidos. La compañía argumentó que necesitaba adaptar su estructura al nivel de actividad disponible para sostener la continuidad operativa.
Incertidumbre por salarios e indemnizaciones
Los trabajadores reclaman salarios pendientes y aún no tienen certezas sobre los plazos para cobrar sus indemnizaciones. En paralelo, el grupo empresario solicitó la apertura de concursos preventivos en medio de una crisis financiera y productiva.
La situación también llegó a la Justicia comercial: según la información publicada sobre el expediente, un juzgado dispuso inmovilizar fondos de la empresa y pidió explicaciones por depósitos bancarios, mientras continúa pendiente la definición de qué tribunal tramitará el concurso.
Con la conciliación ya vencida y las cesantías ratificadas, el conflicto continúa abierto por las deudas laborales, el pago de las indemnizaciones y la continuidad de la actividad en las plantas afectadas.









