En estos tiempos donde el cambio es una constante, es importante hacer referencia al concepto de Salario Emocional.
Con la llegada de nuevos paradigmas en el ámbito laboral se hace imprescindible utilizar la creatividad por parte de directivos y CEOS para lograr la ¨permanencia¨ de colaboradores y empleados.
Cuando hablamos de Salario Emocional, nos referimos al conjunto de incentivos tangibles e intangibles, que reciben los empleados de una empresa u organización y que no se encuentran reflejados en la nómina.
Son beneficios totalmente subjetivos y varían de acuerdo a los diversos intereses particulares.
¿Qué engloba?
Como es una política que forma parte de la Cultura Organizacional, puede incluirse dentro de este Salario Emocional:
-Home Office
-Trabajo híbrido
-Clima laboral
-Capacitaciones o Especializaciones
-Descuentos o Vouchers
-Comedor
-Asistencia Médica
-Entrenamientos en Liderazgo
-Gimnasio
-Idiomas
-Etc…
Por supuesto que el Salario Económico es un factor clave para las negociaciones, aunque también es importante el ¨sentido¨ de pertenencia y los valores que identifican a la relación laboral.
Esto es, una vez que se logra cierto ¨piso¨ a nivel numérico, se agregan estas otras variantes según sea el interés y propósito de los colaboradores para generar esa confianza y engagement dentro de la marca.
Tiene que ver con aquellos ¨detalles¨ que aportan valor y hacen que la balanza se incline hacia nuestra organización como la mejor opción dentro del abanico de las infinitas posibilidades…
¨El salario económico atrae talento, el salario emocional lo vuelve exitoso…¨
-Jaime Leal-






