Cuando hablamos de ¨Wellness¨ hacemos referencia a un concepto que busca alcanzar el máximo bienestar. Esto es, lograr sumar hábitos saludables en búsqueda de un bienestar integral.
Por lo tanto, podemos integrar diferentes ámbitos de nuestra vida personal y laboral; tanto aspectos físicos, mentales, emocionales como espirituales.
El enfoque Wellness es un tanto más amplio que el de Bienestar, dado que no sólo busca el estar-bien sino alcanzar un estado de plenitud total.
La idea nació en los años 50 brindada por Halbert Dunn, quien propuso que el ¨Bienestar¨ iba más allá de gozar de una buena salud; sino más bien se trata de potencializar nuestros mejores estados.
¿Cómo llevarlo a la práctica?
El Wellness es un estilo de vida más que una práctica puntual, por lo tanto, la idea es ir adoptando hábitos saludables regularmente hasta convertirlos en una rutina indispensable para nuestro día a día.
Dentro de estos hábitos podemos incorporar no sólo la actividad física y una buena alimentación, sino también, el buen descanso, la lectura, la práctica del Mindfulness y Meditación, el agradecimiento, los buenos gestos y sobre todo, cultivar relaciones positivas regularmente. Quiero hacer hincapié en este punto que es fundamental para nuestra vida.
El dedicar tiempo valioso (al menos 10 minutos diarios) a un ser querido no sólo enriquece nuestras relaciones, sino también que es una forma de potenciar la salud.
Entonces, el Wellness es una filosofía de vida, un modo de vivir y sentirnos mejor, que puede ser aplicado por cualquier persona, lo único que se requiere es voluntad y compromiso con uno mismo.
¨Ámate lo suficiente como para vivir un estilo de vida saludable…¨
-Jules Robson-






