El precio del trigo argentino recuperó terreno con fuerza durante el último mes y el movimiento tiene especial interés para Tres Arroyos, un distrito históricamente ligado a la producción del cereal y donde la cadena triguera ocupa un lugar central en la actividad agropecuaria.
Según un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora junto a especialistas de KIMEI y difundido por Revista Chacra, el trigo acumuló una mejora del 11,6% medido en dólares y del 12,4% en pesos en apenas 30 días. La referencia utilizada pasó de alrededor de US$ 197 por tonelada a US$ 220.
La menor oferta y una demanda más activa empujaron al trigo
El informe atribuye la recuperación a una combinación de menor predisposición vendedora y una demanda que volvió a buscar cobertura. Parte de los productores postergó ventas y recurrió a otros cultivos para obtener liquidez, reduciendo la disponibilidad inmediata de trigo en el mercado.
La firmeza no quedó limitada al cereal disponible. También aparecieron propuestas para entregas entre septiembre y octubre en torno de US$ 225 a US$ 230 por tonelada, mientras las posiciones de la campaña 2026/27 comenzaron a funcionar como referencia para nuevas operaciones.
La evolución posterior confirmó que el mercado siguió sostenido. La Bolsa de Comercio de Rosario informó para el 18 de agosto un precio orientativo de $328.400 por tonelada de trigo, por encima de los $326.260 registrados pocos días antes.
Un movimiento que Tres Arroyos mira de cerca
Para Tres Arroyos, la variación del trigo no es un dato lejano. En marzo de este año, el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense destacó oficialmente el peso estratégico que tiene la cadena triguera en el distrito y señaló que su desarrollo involucra no sólo la producción primaria, sino también la industrialización y la generación de valor agregado.
En ese contexto, una mejora de los precios puede modificar decisiones comerciales de productores que todavía conservan mercadería, aunque el resultado final depende de factores como calidad, condición de entrega, costos logísticos y momento de fijación.
El escenario internacional también sostiene la atención
La recuperación argentina coincide con un mercado mundial más sensible a los riesgos de oferta. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos proyectó en agosto una producción global de trigo de 819,3 millones de toneladas para la campaña 2026/27 y redujo sus previsiones de comercio internacional por las dificultades logísticas vinculadas al conflicto entre Rusia y Ucrania.
En la Argentina todavía existe además un volumen importante de cereal sin precio definido. El informe de la UNLZ y KIMEI estima unas 6 millones de toneladas entre mercadería pendiente de comercialización y trigo ya comprado pero aún sin fijación. Esa masa disponible puede mantener al mercado especialmente atento a cualquier cambio en la demanda, el clima o el escenario internacional durante las próximas semanas.






