Un nuevo robo bajo la modalidad boquetero volvió a encender las alarmas en la región. Esta vez ocurrió en Quequén, donde delincuentes rompieron una pared para ingresar a un taller y se llevaron herramientas de valor.
El episodio se conoce pocos días después de una seguidilla de robos en Tres Arroyos y se suma a otros antecedentes recientes registrados en Necochea, Quequén y Lobería.
Hasta el momento, no hay información que permita afirmar que detrás de todos estos hechos actúe la misma banda. Lo que sí aparece con claridad es la repetición de una modalidad: ingresos planificados a comercios y empresas mediante techos, paredes o boquetes.
El nuevo golpe ocurrió en un taller de Quequén
El hecho más reciente ocurrió en un taller ubicado sobre avenida Lobería al 1600, en Quequén.
Los delincuentes realizaron un boquete en una pared trasera para ingresar al establecimiento y escaparon con distintas herramientas de valor.
La investigación quedó en manos de la UFI Nº1 y busca determinar las circunstancias del robo y dar con los responsables.
El caso adquiere una relevancia especial para Tres Arroyos por los antecedentes registrados durante las últimas semanas.
Tres Arroyos viene de sufrir una fuerte seguidilla de robos
Durante la madrugada del 23 de agosto, cinco empresas de Tres Arroyos fueron blanco de robos o intentos de robo.
La investigación judicial comenzó a analizar aquellos episodios en conjunto ante las similitudes detectadas entre los distintos ataques.
Pocos días después, el 31 de agosto, delincuentes ingresaron a Milla Neumáticos mediante el techo y provocaron daños en el establecimiento.
De esta manera, en poco más de una semana Tres Arroyos acumuló seis episodios vinculados a ingresos sobre comercios y empresas, varios de ellos mediante mecanismos que buscaron evitar los accesos habituales.
Quequén, Necochea y Lobería también registraron casos
El episodio conocido este sábado tampoco es el primer antecedente reciente en Quequén.
En marzo, delincuentes ingresaron mediante un boquete en el techo de una empresa y violentaron cajas fuertes.
Lobería también atravesó durante abril una serie de robos contra comercios ubicados sobre la Ruta 227. La investigación de aquellos hechos detectó similitudes con episodios ocurridos en localidades vecinas y derivó posteriormente en allanamientos.
Necochea, por su parte, registró durante agosto nuevos casos de ingresos mediante techos y boquetes.
Así, los episodios conocidos durante los últimos meses dibujan un escenario que excede a una sola ciudad y muestra la reiteración de una modalidad delictiva en distintos puntos del sudeste bonaerense.
Una modalidad repetida, pero sin una conexión confirmada
La cercanía temporal y las características de varios de estos robos permiten advertir una repetición regional.
Sin embargo, hasta ahora no existe información oficial que permita vincular el nuevo robo de Quequén con los hechos investigados en Tres Arroyos, Necochea o Lobería.
Determinar si se trata de grupos diferentes que utilizan métodos similares o si existe algún tipo de conexión entre determinados episodios será tarea de las investigaciones judiciales.
Lo concreto es que, mientras Tres Arroyos todavía investiga su reciente seguidilla de robos, otro golpe mediante boquete vuelve a producirse a pocos kilómetros y mantiene bajo atención una modalidad que se repite en la región.
¿Qué medidas deberían reforzarse para prevenir este tipo de robos en comercios y empresas? Te leemos en nuestras redes.







