Las dietas de los senadores nacionales volverán a aumentar y superarán los $13 millones brutos mensuales hacia fin de año. El nuevo incremento no surge de una decisión del Gobierno nacional, sino del mecanismo que el propio Senado aprobó en 2024 y que mantiene los ingresos de sus integrantes vinculados a las paritarias del personal legislativo.
Con la última actualización salarial acordada en el Congreso, la dieta llegará a $13.115.760 brutos en diciembre, monto que se percibirá a comienzos de enero de 2027.
Cómo funciona el aumento automático de las dietas del Senado
El esquema establece que la remuneración de los senadores se calcula a partir de módulos legislativos. La dieta contempla 2.500 módulos, otros 1.000 por gastos de representación y 500 adicionales por desarraigo para quienes corresponda.
Al quedar esos módulos vinculados a los acuerdos salariales de los empleados del Congreso, cada actualización paritaria repercute automáticamente sobre las dietas. De esa manera, los senadores no necesitan realizar una nueva votación específica cada vez que se produce un incremento.
Un sistema aprobado por el Senado y cuestionado por Milei
El mecanismo actual fue aprobado por el Senado en abril de 2024. En aquel momento, Javier Milei cuestionó públicamente la decisión y la presentó como una expresión de los privilegios de la denominada “casta política”. Los representantes de La Libertad Avanza también se manifestaron contra aquel incremento.
Por eso, el aumento que llegará a más de $13 millones no puede atribuirse jurídicamente al Presidente ni a una decisión del Poder Ejecutivo. La Cámara alta tiene autonomía para definir las remuneraciones de sus integrantes y el sistema vigente fue establecido por los propios senadores.
La política de aumentos sigue vigente durante la gestión de Milei
La discusión política aparece por otro lado. A casi tres años del inicio del gobierno de Milei, el esquema que permite las actualizaciones automáticas de las dietas del Senado continúa funcionando sin cambios.
Durante la campaña presidencial y luego de asumir, Milei sostuvo reiteradamente que el ajuste debía recaer sobre la política y no sobre la población. Sin embargo, en una de las principales instituciones de la política nacional, los ingresos de los legisladores continúan ajustándose mediante un mecanismo automático ligado a las paritarias del Congreso.
La contradicción no está en quién firma cada aumento, sino en el resultado: mientras el discurso político nacional mantiene como una de sus banderas la eliminación de privilegios de la dirigencia, las dietas del Senado avanzan hacia los $13,1 millones mensuales bajo un sistema que permanece vigente.








