Una caravana de autos antiguos partió de Tres Arroyos el sábado 10 de octubre y recorrió unos 290 kilómetros para llevar un mensaje que puede salvar vidas: la importancia de donar sangre y registrarse como potencial donante de médula ósea. La iniciativa, llamada Travesía por la Vida, unió cinco comunidades del sudoeste bonaerense.
Los vehículos, encabezados por un Chevrolet Baquet de 1930, pasaron por Coronel Pringles, Coronel Suárez y Pasman antes de llegar a Huanguelén. Participaron organizaciones e instituciones de la región, entre ellas Tres Arroyos Dona Médula y la agrupación local Baquets y Compañía, junto con vecinos y colaboradores de cada localidad.

La historia detrás de la Travesía por la Vida
Una de las impulsoras fue Florencia “Puchi” Álvarez, quien perdió en febrero de 2026 a su hijo Mateo, de 18 años, después de que le diagnosticaran leucemia y no consiguieran un donante compatible para el trasplante que necesitaba. Desde entonces, busca que otras familias tengan más oportunidades de encontrar a la persona que podría ayudarlas.
Durante una de las paradas, en Coronel Pringles, se compartieron testimonios de personas que conocen de cerca el proceso: Ana Inés Meza, receptora de un trasplante, y Rogelio Gómez, un vecino que donó células de médula ósea a una paciente de España. El encuentro permitió acercar información y responder dudas de la comunidad.

La caravana solidaria sumó nuevos donantes
El recorrido culminó en Huanguelén, durante la sexta Fiesta del Cantor Orillero. Allí se realizó una colecta el 10 de octubre y, durante los días siguientes, actividades de difusión bajo el nombre Huanguelén Dona Vida.
Según los datos compartidos por Blanca Rossetti, integrante de la organización Más Vida en Vida, 43 personas donaron sangre y 41 se incorporaron al registro como potenciales donantes de médula ósea. La campaña convirtió así la concientización en nuevas inscripciones para futuras búsquedas de compatibilidad.

Cómo registrarse para donar médula ósea
El INCUCAI informa que tres de cada cuatro pacientes que necesitan un trasplante de médula ósea no encuentran un donante compatible dentro de su familia. Por eso, contar con más voluntarios inscriptos amplía las posibilidades de encontrar compatibilidad en Argentina o a través de la red internacional.
Para ingresar al Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas hay que tener entre 18 y 40 años y gozar de buena salud. La inscripción puede realizarse en centros habilitados al donar sangre o mediante hisopado bucal, según la disponibilidad de cada lugar. Quienes se registran pueden permanecer como potenciales donantes hasta los 60 años.
La travesía terminó, pero el mensaje continúa: informarse e inscribirse puede darle a otra persona una posibilidad de tratamiento que no encontró entre sus familiares.












