La Cooperativa Eléctrica de Tres Arroyos (CELTA) presentó ante sus delegados un nuevo camino para afrontar su deuda con CAMMESA: una propuesta de pago en 120 cuotas, con un período de gracia de un año y el primer vencimiento previsto para agosto de 2027. El cambio de estrategia fue uno de los ejes de la asamblea del viernes 30 de octubre, en la que también se aprobaron el balance y la continuidad de Rubén Prado en la presidencia.
La novedad es significativa para una entidad que abastece de electricidad a Tres Arroyos y otras localidades del distrito. Sin embargo, hay un dato decisivo que todavía no aparece en las comunicaciones públicas consultadas: el monto actualizado de la obligación y la suma exacta que entraría en el plan. Sin esa información tampoco es posible determinar el valor de las cuotas ni el costo financiero total.
De los tribunales a un plan de diez años: qué anunció CELTA
Durante la asamblea, realizada en la Biblioteca Sarmiento con 143 delegados, la conducción explicó que, tras varios años de litigios, decidió privilegiar una salida negociada con la administradora del mercado eléctrico mayorista. Prado informó que CAMMESA aceptó una carta oferta y que la propuesta recibió luego el aval de la Subsecretaría de Energía de la Nación.
Lo comunicado contempla 120 cuotas y un año de gracia. También se informó que el primer pago se realizaría en agosto de 2027. La aceptación de la oferta es un avance respecto de las negociaciones anteriores, aunque no se difundió el texto íntegro del instrumento ni documentación que permita verificar todos sus términos, incluidas tasas, actualizaciones y eventuales garantías.
El cambio tiene antecedentes concretos: CELTA se incorporó a regímenes de regularización en diciembre de 2021 y agosto de 2023. Más tarde participó en una causa iniciada por la cooperativa de Villa Gesell ante la Justicia Federal de Dolores. Según la exposición realizada en la asamblea, consiguió una medida cautelar, pero también enfrentó resoluciones adversas. En 2025 no adhirió a una propuesta de CAMMESA y mantuvo la estrategia judicial. Frente a nuevos reclamos de cobro y la falta de avances, este año optó por negociar.
La deuda de $35.128 millones que reveló ElTresArroyense
El 27 de agosto, ElTresArroyense publicó una investigación basada en información oficial remitida al Congreso y difundida en un relevamiento de la Agencia de Noticias Solidarias (ANSOL). Al 28 de febrero de 2026, CELTA figuraba con $35.128.534.452 en obligaciones ante CAMMESA.
El desglose identificado en esa investigación era de $26.921.052.316 como «Saldo No Regularizado» y $8.207.482.136 como «Saldo Acuerdos». La primera cifra representaba más de tres cuartas partes del total informado. Esas cantidades describen el estado registrado en febrero: no son una medición de noviembre, no prueban qué parte se incorporó a la nueva oferta y no permiten calcular cuánto pagará la cooperativa en diez años.
En septiembre, cuando CELTA respondió un pedido de información presentado por el Concejo Deliberante y acompañado por el Ejecutivo municipal, tampoco dio a conocer una cifra actualizada de la deuda. La asamblea de octubre aportó novedades sobre el mecanismo de regularización, pero las publicaciones disponibles aún no permiten reconstruir una cifra pública y verificable del saldo vigente.
La nueva ley nacional: ¿puede compensarse parte de la deuda?
La Ley 27.828, sancionada el 24 de septiembre y publicada el 13 de octubre, incorporó en su artículo 4 un mecanismo de compensación vinculado con diferencias de ingresos originadas por medidas de emergencia tarifaria. La norma contempla a distribuidoras bajo jurisdicción nacional y también prevé un procedimiento para las provinciales y municipales.
En estos últimos casos, las jurisdicciones locales y los entes reguladores deben intervenir para determinar las diferencias de ingresos y la Subsecretaría de Energía Eléctrica debe establecer el procedimiento aplicable. La compensación está vinculada con deudas por compra de energía a CAMMESA incluidas en acuerdos de pago y requiere, además, desistir de determinados reclamos judiciales o administrativos por los efectos de las emergencias.
Esto no equivale a una condonación automática para CELTA. La existencia de la ley abre una posibilidad que la cooperativa mencionó en la asamblea, pero no hay una resolución individual publicada que permita afirmar que ya obtuvo una compensación ni conocer su eventual importe.
Qué significa el acuerdo para las finanzas de la cooperativa
El auditor externo Orlando Luzi explicó que la regularización permitiría trasladar una parte importante de las obligaciones desde el pasivo corriente —de vencimiento más cercano— hacia el no corriente, de mayor plazo. Eso puede aliviar las exigencias inmediatas de caja, aunque no implica que el pasivo desaparezca ni que las cuentas queden automáticamente saneadas.
Luzi sostuvo que el balance del ejercicio analizado mostró una mejora frente al anterior y remarcó la necesidad de seguir ordenando las finanzas. Los delegados aprobaron por mayoría la memoria, el balance general, los informes de sindicatura y auditoría y la gestión del Consejo de Administración correspondiente al 96º ejercicio, cerrado el 30 de junio de 2026.
La compra de energía a CAMMESA es un costo central de la actividad eléctrica. Su regularización puede mejorar las perspectivas financieras de CELTA, pero durante la asamblea no se informó una rebaja tarifaria para los usuarios ni un efecto cuantificado sobre las facturas. Las tarifas de distribución se encuentran sujetas al marco regulatorio provincial; el plan de deuda, por sí solo, no permite anticipar cuánto pagarán los hogares.
Hubo cuestionamientos por el convenio y por los controles internos
La reunión también dejó planteadas diferencias. Vanesa Echegoyen, ex vicepresidenta e integrante del Consejo de Administración, sostuvo que el convenio con CAMMESA debía tratarse en una asamblea extraordinaria. Luzi respondió que se trataba de una decisión de gestión y rechazó esa interpretación. La objeción existió, pero las fuentes disponibles no registran una resolución externa que defina esa controversia.
Otro delegado expresó preocupación por los controles y aludió a las recientes desvinculaciones de personal administrativo y legal. La cuestión tiene antecedentes: el 1º de septiembre, CELTA confirmó, en su respuesta institucional, la salida de dos empleados jerárquicos, la finalización de dos contratos de asesoramiento legal y dos renuncias dentro del Consejo.
Aquellos movimientos ocurrieron después del cierre del ejercicio económico del 30 de junio, por lo que su tratamiento contable corresponde al período siguiente. Hasta ahora no se estableció públicamente una relación causal entre esas salidas y el acuerdo con CAMMESA.
También hubo una objeción del delegado Oscar Garrido a la ratificación de la autorización para comprar, vender o gravar inmuebles, aprobada originalmente en octubre de 2025. La moción favorable terminó siendo la avalada por los representantes.
Prado continúa como presidente y se inicia otra etapa
Con una sola lista presentada, la elección de cargos se resolvió a mano alzada. Tras la distribución de funciones, Rubén Prado continuó como presidente, Sergio Duchosal asumió la vicepresidencia y Esteban Moya quedó a cargo de la secretaría. La asamblea también aprobó el Balance Social Cooperativo y homenajeó a Marisa Mendiberri, fallecida el 2 de abril mientras presidía la institución.
El acuerdo a largo plazo marca un giro respecto de la estrategia judicial que CELTA había seguido hasta ahora. Pero para evaluar su verdadero alcance faltan piezas esenciales: la deuda total actualizada, la parte comprendida en las 120 cuotas, las condiciones financieras, la situación de los juicios y las eventuales compensaciones que pueda obtener bajo la nueva ley nacional.
La cooperativa expuso un calendario para afrontar sus compromisos. Lo que aún resta conocer públicamente es cuánto costará ese camino y cuál será el efecto real sobre sus cuentas y sus servicios.









