En resumen, si andás corto de tiempo:
El Concejo Deliberante aprobó un nuevo aumento del 20% en el valor del módulo, la unidad con la que se calculan todas las tasas municipales.
El incremento fue impulsado por el oficialismo de Fuerza Patria y contó con el apoyo del Movimiento Vecinal y parte de Juntos por el Cambio, mientras que La Libertad Avanza, Gustavo Moller y el sector crítico de JxC votaron en contra.
El ajuste llega apenas una semana después de que el propio municipio reconociera un déficit de 3.000 millones de pesos, sin presentar medidas de ahorro ni control del gasto político.
Quiénes votaron a favor del aumento
Acompañaron el proyecto los concejales:
Carlos Ávila, Cecilia Del Águila, Agustín Rossi, Alejandro Barragán, Facundo Elgart, Carla Moreno, Adolfo Olivera, Paola Acuña, Mara Redivo, Marcelo León, Claudia Diez y Mariano Hernández.
En conjunto, Fuerza Patria, el Movimiento Vecinal y parte de Juntos por el Cambio garantizaron los votos necesarios para aprobar la suba.
El resto de la oposición votó en contra o se ausentó.
Los que se opusieron
Votaron en contra Daiana De Grazia y Marisa Marioli (Juntos por el Cambio), Eduardo Giordano y Omar Bartneche (La Libertad Avanza, este último reemplazado en la sesión), y Gustavo Moller (Unión Renovación y Fe).
Coincidieron en que el Ejecutivo “prefiere seguir exprimiendo al contribuyente antes que revisar su propio gasto”, recordando que el municipio aún no transparentó los contratos, sueldos políticos ni el detalle de la deuda acumulada.
Un aumento que llega en el peor momento
El incremento fue votado en plena crisis financiera local.
A pocos días de admitir un déficit de más de 3.000 millones, el intendente Pablo Garate volvió a recurrir a la suba de tasas para financiar un Estado que no se ajusta.
En lugar de revisar su estructura, reducir cargos o recortar la pauta oficial, el municipio vuelve a elegir el camino más fácil: ajustar a los vecinos.
Mientras tanto, los servicios se degradan, el transporte sigue sin solución y los números del municipio no cierran ni con aumentos.
Conclusión
Tres Arroyos no necesita más incrementos disfrazados de “recomposición”.
Necesita un gobierno que explique cómo se llegó a un agujero de 3.000 millones y por qué quienes deben rendir cuentas siguen cobrando más mientras la gente paga más.
El aumento fue aprobado.
La austeridad sigue ausente.






