Parece un cuento, pero está documentado: en Estrasburgo, en el verano de 1518, cientos de personas empezaron a bailar en la calle como si el cuerpo no les obedeciera. No era festejo. Era una especie de “epidemia” rara, con gente que no podía frenar.
3 datos rápidos
- 📍 Estrasburgo (Alsacia), entonces parte del Sacro Imperio; el brote duró semanas entre julio y septiembre de 1518.
- 💃 Las crónicas y reconstrucciones hablan de decenas al inicio y hasta ~400 personas afectadas.
- 🎻 La ciudad llegó a poner músicos y escenarios para que “bailen hasta curarse”… y terminó empeorando el cuadro.
Todo habría empezado el 14 de julio, cuando una mujer conocida como Frau Troffea salió y comenzó a moverse sola, sin música. Bailó durante horas, cayó rendida y, según los relatos, volvió a levantarse y siguió al día siguiente. En pocos días el fenómeno se “contagió”: primero fueron algunos, después decenas, y el rumor hizo el resto.
En lugar de aislar a los afectados, los médicos de la época interpretaron el cuadro con la teoría de la “sangre caliente” y recomendaron algo increíble: dejar que bailen para “expulsar” la enfermedad. El gobierno local organizó espacios para que lo hagan “controlados” y sumó música. El resultado fue más agotamiento, más exposición pública y más gente sumándose.
Las fuentes no se ponen de acuerdo en cuántos murieron, pero sí coinciden en el daño físico: pies hinchados y lastimados, cuerpos al límite, gente que se desplomaba por agotamiento extremo. En algún punto, la ciudad cambió de rumbo: prohibió bailes y música, desmontó los escenarios y mandó a varios a un santuario asociado a San Vito, porque también circulaba la idea de una maldición.
¿Y la explicación real? No hay una respuesta cerrada. Las hipótesis más citadas hoy van por dos caminos:
- Estrés colectivo (hambre, enfermedad, presión social y miedo religioso) que desemboca en un brote psicógeno.
- Intoxicación por cornezuelo del centeno (ergot), aunque esta teoría tiene objeciones porque no explica bien semanas de baile sostenido.
Lo más inquietante es esto: pasaron más de 500 años y todavía no sabemos con certeza qué fue. Pero quedó como símbolo de algo muy humano: cuando una comunidad está al límite, hasta el cuerpo puede volverse mensaje.
¿Vos qué comprás más: estrés colectivo o algo que comieron?



