El intendente Pablo Garate llevó al Congreso de la Nación un reclamo que excede el deterioro visible de las rutas 3 y 228: Tres Arroyos aporta recursos a través del impuesto a los combustibles, pero esos fondos no se traducen en las obras que el distrito reclama.
La exposición se produjo este martes 18 de agosto ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados, que reunió a funcionarios, intendentes y representantes del sector vial para discutir la situación del Sistema Vial Integrado (SisVial), la caída de la ejecución de recursos y el estado de las rutas nacionales.
Garate describió como “deplorable” la situación de la Ruta Nacional 3 y fue todavía más contundente con la 228: aseguró que en sus 55 años nunca la había visto en semejantes condiciones.

Tres Arroyos paga impuesto al combustible, pero Garate reclama que los fondos no regresan
El punto más fuerte de la exposición apareció cuando el intendente vinculó directamente el deterioro de las rutas con los recursos que salen del propio distrito.
“En nuestra región y en Tres Arroyos se paga muchísimo de impuesto al combustible, muchísimo, y nada viene a nuestro distrito”, afirmó.
La discusión se da en medio de una fuerte polémica nacional por el manejo del SisVial. Entre 2024 y mayo de 2026 el sistema acumuló alrededor de $1,503 billones, mientras que unos $394.406 millones fueron destinados a infraestructura vial, equivalentes a aproximadamente el 26,2% de los recursos.
El resto quedó mayoritariamente colocado en inversiones financieras y disponibilidades, una situación que derivó en pedidos de informes, cuestionamientos políticos y actuaciones judiciales sobre el destino de fondos que tienen una afectación vinculada al sistema de transporte.
Así, el planteo que Garate llevó a Diputados tiene una traducción concreta para Tres Arroyos: mientras los vecinos pagan el impuesto incluido en los combustibles, el Municipio reclama intervenciones sobre corredores nacionales que atraviesan diariamente miles de vehículos.

El Municipio quiere intervenir sectores peligrosos, pero necesita autorización de Nación
Garate puso especial énfasis en la seguridad vial y señaló al cruce de la Ruta 3 con avenida San Martín como uno de los puntos más problemáticos del distrito por su accidentabilidad.
También mencionó dificultades sobre la Ruta 228, particularmente en sectores próximos al cruce ferroviario, además de problemas de iluminación, bacheo y mantenimiento en distintos accesos y rotondas.
Según explicó, el Municipio llegó a plantear la posibilidad de realizar algunas intervenciones utilizando recursos propios.
Sin embargo, al tratarse de rutas nacionales, cualquier obra requiere la autorización de Vialidad Nacional.
El intendente justificó ese pedido en una razón directa: son sectores utilizados todos los días por vecinos de Tres Arroyos y donde se producen numerosos accidentes.
El cuestionamiento al futuro peaje en Cascallares
Otro de los puntos que Garate llevó al Congreso fue el esquema de concesiones previsto para las rutas nacionales.
El jefe comunal cuestionó particularmente la posibilidad de instalar un peaje en la zona de Micaela Cascallares, debido a que podría generar una situación inédita para habitantes del mismo partido: tener que pagar para trasladarse entre localidades del distrito y la ciudad cabecera.
La preocupación suma otro componente al debate. No se trata únicamente del estado del pavimento, sino también de quién financiará las rutas en el futuro y cuánto terminarán pagando quienes ya aportan mediante impuestos nacionales.
“Hay un profundo desconocimiento de lo que pasa en el interior”
Garate sostuvo que las decisiones nacionales sobre infraestructura tienen consecuencias económicas que van más allá de Tres Arroyos.
El deterioro de corredores como las rutas 3 y 228 afecta la conectividad de una región vinculada fuertemente con la producción y el transporte de cargas entre los puertos de Quequén y Bahía Blanca.
En ese marco, cuestionó el criterio utilizado por el Gobierno nacional para tomar decisiones.
“Veo decisiones que toma el Gobierno nacional que están tomadas no solo con un Excel, sino con un profundo desconocimiento de lo que pasa en la realidad del interior”, afirmó.
El intendente sostuvo además que las consecuencias finalmente recaen sobre los vecinos que utilizan esas rutas, sufren accidentes y enfrentan diariamente los problemas derivados de la falta de mantenimiento.
La exposición dejó así planteada una discusión que toca directamente a Tres Arroyos: qué ocurre con el dinero que los vecinos aportan para el sistema vial mientras las dos principales rutas nacionales del distrito continúan deteriorándose y el propio Municipio propone poner recursos para intervenirlas.
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