En resumen, si andás corto de tiempo
Productores y especialistas advierten por la creciente presencia de jabalíes en la zona rural entre Tres Arroyos y Coronel Pringles. Señalan daños en cultivos y silobolsas, además del riesgo de accidentes y triquinosis.
La presencia de jabalíes en el límite entre los partidos de Tres Arroyos y Coronel Pringles generó preocupación entre productores y vecinos de la zona rural. Los reportes difundidos en las últimas horas advierten por daños en cultivos y silobolsas, además del peligro que estos animales pueden representar en caminos y rutas.
La situación fue analizada por Sergio Vitali, titular de la armería Desafío de Tres Arroyos, quien sostuvo que se trata de un problema que lleva tiempo instalado y que resulta muy difícil de controlar debido a la velocidad con la que se reproduce la especie.
Daños en cultivos y silobolsas cerca de Tres Arroyos
Según explicó Vitali, los jabalíes se alimentan de maíz, trigo y soja y pueden provocar importantes pérdidas en los establecimientos rurales. Uno de los daños más graves se produce cuando rompen los silobolsas con sus colmillos: al rasgar el plástico, el peso del cereal puede hacer que la bolsa se vacíe y obligar a reemplazarla.
El especialista indicó que la caza aislada no alcanza para erradicar poblaciones numerosas y, en muchos casos, solamente logra desplazarlas hacia otros montes o campos. También mencionó la presencia de jaurías en sectores de Orense y San Francisco de Bellocq, aunque hasta el momento no se difundió un relevamiento oficial que determine cuántos ejemplares hay en el distrito.
El riesgo de que los jabalíes aparezcan en rutas y caminos
Otro de los puntos que genera alarma es la posibilidad de que los animales irrumpan sobre rutas y caminos rurales. Por su tamaño, peso y velocidad, un cruce repentino puede ocasionar choques de gravedad, especialmente durante la noche o en sectores con escasa visibilidad.
La preocupación no es exclusiva de esta zona. Se han registrado problemas similares en otros puntos del sudoeste bonaerense y en distritos como Tornquist, Tandil y Olavarría, donde la expansión del jabalí también afecta actividades productivas y aumenta el riesgo vial.
Una especie invasora que llegó desde La Pampa
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria señala que el jabalí fue introducido en La Pampa alrededor de 1900 y luego se expandió hacia otras regiones del país. El organismo lo considera una de las especies exóticas invasoras que genera mayores impactos negativos por su capacidad reproductiva, su adaptación y su interacción con animales domésticos y ambientes productivos.
Senasa también advierte que los jabalíes pueden intervenir en la dispersión de distintas enfermedades animales y zoonóticas, entre ellas brucelosis, leptospirosis y triquinosis.
La carne debe analizarse antes de ser consumida
Ante la caza para consumo familiar o elaboración de chacinados, las autoridades sanitarias recomiendan enviar una muestra de carne de cada animal a un laboratorio habilitado y esperar el resultado antes de consumirla. La técnica de digestión artificial permite detectar larvas de Trichinella, que no pueden reconocerse a simple vista ni alteran necesariamente el color, el olor o el sabor de la carne.
En septiembre de 2025, Senasa decomisó y destruyó más de 40 kilos de carne de jabalí en La Pampa después de que un análisis confirmara la presencia del parásito. El antecedente refuerza la necesidad de no consumir ni elaborar embutidos con carne sin control bromatológico.
Qué establece la Provincia sobre la caza
El Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense habilitó para 2026 la caza deportiva mayor únicamente bajo las condiciones fijadas por la normativa provincial y en establecimientos autorizados. Las licencias se tramitan de manera digital y la actividad no puede realizarse libremente sin permisos ni fuera de los lugares habilitados.
Mientras no exista un relevamiento oficial sobre la cantidad de animales en la zona, productores y especialistas reclaman atención sobre un problema que combina pérdidas económicas, riesgos sanitarios y peligro vial en un sector directamente vinculado con Tres Arroyos.




