Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje en Brasil este domingo 25 de octubre frente al senador Flávio Bolsonaro y consiguió la reelección para un cuarto mandato. Con el 99,84% de las secciones electorales totalizadas, Lula reunía el 51,76% de los votos válidos, contra el 48,24% del candidato del Partido Liberal (PL), según los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) de las 21:22, hora de Brasilia.
El presidente, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), sumaba 64.124.287 votos, mientras que Bolsonaro obtenía 59.761.526. La diferencia, superior a 4,3 millones de sufragios, ya era imposible de revertir con las secciones pendientes. La consultora Datafolha también había proyectado la victoria del mandatario durante el avance del escrutinio.
Cómo el balotaje en Brasil revirtió el resultado de la primera vuelta
El resultado revierte lo ocurrido en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. En aquella elección, Flávio Bolsonaro había terminado primero, con alrededor del 47% de los votos, mientras que Lula había quedado segundo, con poco más del 45%. Ninguno había alcanzado la mayoría necesaria para ganar sin balotaje.
Lula, de 80 años, gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó a la presidencia en enero de 2023. Con este resultado, se encamina a continuar en el Palacio del Planalto por un nuevo período de cuatro años. Su compañero de fórmula fue nuevamente Geraldo Alckmin.
Una votación marcada por la controversia del horario de cierre
La jornada electoral estuvo atravesada por dificultades denunciadas en el transporte público que, según las presentaciones judiciales, complicaron el traslado de votantes en distintas ciudades brasileñas. El juez Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, dispuso extender la votación hasta las 19, dos horas más de lo previsto inicialmente.
La decisión generó confusión porque numerosas mesas ya habían cerrado. Posteriormente, Zanin aclaró que la prórroga solamente se aplicaba a los lugares donde las urnas todavía permanecían abiertas. Las que ya habían cerrado no debían reabrirse.
Según el TSE, más de 158 millones de personas estaban habilitadas para votar y la participación rondaba el 80,79% del electorado contabilizado. Al momento de la última actualización consultada, todavía restaba completar una pequeña parte del escrutinio y formalizar la totalización definitiva.









