domingo, junio 14, 2026
- Advertisement -spot_img

Mientras el anuncio es de un tomógrafo de 500 millones, puertas adentro falta hasta el paracetamol: el silencio del Pirovano.

Más Leídos

ElTresArroyense
ElTresArroyensehttps://eltresarroyense.com
En este medio vas a encontrar entretenimiento, opiniones, análisis y comentarios sobre lo que está pasando, cuestiones sociales, culturales y locales, siempre con una mirada crítica y constructiva. Nuestras articulos editoriales e investigaciones buscan ser una voz que acompañe, cuestione y dialogue con nuestros lectores, aportando una perspectiva propia sobre lo que sucede en Tres Arroyos y en el mundo. Este es un lugar para pensar juntos y construir desde la palabra.

2 COMENTARIOS

  1. Y si lo que se ve impactante es el aumento de personal de seguridad.cadenas en los pasillos.no atiende nadie el conmutador en la guardia si vas con orden de internación te evalúa alguien y decide si te internan o no.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -

En resumen, si andás corto de tiempo

Mientras el municipio anuncia la compra de un tomógrafo de 500 millones de pesos, dentro del Hospital Pirovano se acumulan denuncias por maltratos, falta de insumos, escasez de medicación y horas extras suspendidas.
Pacientes y trabajadores aseguran que la gestión de salud municipal, a cargo de Mercedes Moreno, amplió el número de personal de “seguridad” sin identificar, mientras los recursos básicos siguen faltando.
Este personal de “seguridad” decide mediante una cadena en los pasillos si el paciente puede acceder o no al lugar donde necesita ir, vulnerando el derecho a la privacidad y sin ningún tipo de criterio preestablecido.
¿De qué sirve un tomógrafo nuevo si adentro no hay insumos básicos ni humanidad?


Noticia completa

Durante las últimas semanas, eltresarroyense recibió múltiples testimonios de pacientes y empleados del Hospital Pirovano que, por temor a represalias, prefirieron mantener el anonimato.
Los relatos coinciden en algo que debería preocupar a cualquier gestión pública: la pérdida de empatía, el deterioro del trato humano y la falta de recursos esenciales dentro del principal hospital público del distrito.

Maltrato y amenazas en farmacia

Varios pacientes refirieron episodios de maltrato en el área de farmacia. Una de las denunciantes relató que, tras elevar el tono en una conversación —sin insultos— por una receta vencida, un empleado la amenazó con no entregarle más la medicación.
Este tipo de situaciones, según las fuentes, se repiten con frecuencia, especialmente entre quienes dependen del sistema público para tratar enfermedades crónicas y no pueden costear los medicamentos por su cuenta.
“Lo peor no es discutir, es el miedo a que no te atiendan más”, sintetizó una paciente.

Controles que vulneran la privacidad

Otra fuente aportó videos donde se ve a personal sin identificación controlando el paso de pacientes con cadenas que dividen los pasillos del hospital.
Estas personas —que no tienen autoridad sanitaria ni administrativa— deciden quién puede o no avanzar y preguntan a los pacientes adónde van, obligándolos a revelar información privada sobre su atención médica.
Según quienes concurren habitualmente al hospital, la cantidad de este tipo de personal aumentó considerablemente en los últimos meses.
El video fue enviado a este medio y acompaña la nota como testimonio visual.

Falta de insumos y medicamentos

Del lado del personal de salud, los testimonios son igual de preocupantes.
Una trabajadora del hospital informó que faltan calmantes básicos, antibióticos, paracetamol e incluso morfina.
“Cuando se termine lo que tenemos en las salas, no hay más”, aseguró.
También señaló que a los pacientes internados se les pide llevar bolsas de consorcio, papel higiénico, servilletas y pañales, incluso cuando se utilizan por razones médicas y no de higiene personal.

Falta de insumos y medicamentos

Del lado del personal de salud, los testimonios son igual de preocupantes.
Una trabajadora del hospital informó que faltan calmantes básicos, antibióticos, paracetamol e incluso morfina.
“Cuando se termine lo que tenemos en las salas, no hay más”, aseguró.
También señaló que a los pacientes internados se les pide llevar bolsas de consorcio, papel higiénico, servilletas y pañales, incluso cuando se utilizan por razones médicas y no de higiene personal.
A raíz de esta situación, varias cirugías están siendo postergadas por falta de insumos, y solo se realizan intervenciones de urgencia.

Horas extras suspendidas y presupuesto millonario

A esto se suma que, según fuentes coincidentes, las horas extras fueron suspendidas únicamente en el Hospital Pirovano, lo que reduce la capacidad operativa en áreas críticas.
Todo ocurre en el mismo contexto en que el municipio anunció —con amplia difusión— la compra de un tomógrafo por 500 millones de pesos mediante leasing, operación aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante pero rodeada de polémica política.
El contraste es evidente: mientras se anuncian inversiones millonarias, el hospital atraviesa carencias básicas que afectan la atención diaria.

Una gestión bajo la lupa

El Hospital Pirovano depende de la Secretaría de Salud municipal, encabezada por Mercedes Moreno, y administra un presupuesto que forma parte de los más de 20 mil millones de pesos asignados al área sanitaria este año.
Sin embargo, los testimonios recibidos muestran una realidad que no se refleja en los comunicados oficiales: un sistema que sobrevive más por el compromiso de los trabajadores que por el apoyo de las autoridades.


Invitación a la participación

Si tenés experiencias similares o querés aportar tu testimonio, podés comunicarte con eltresarroyense de forma anónima.
El silencio no cura. Contarlo, sí.

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Ultimos

Entradas relacionadas