En resumen, si andas corto de tiempo:
Luego de gastar 600 millones de pesos en una pileta que estuvo en funcionamiento solo dos meses, el municipio lanza el programa “Modo Clases” para cubrir necesidades básicas que debieron priorizarse antes. A esto se suma el show mediático del intendente Pablo Garate, quien recorre colegios para sacarse fotos y dar discursos absurdos a chicos de 10 años. El municipio, además, niega el acceso a información pública sobre las necesidades reales de las escuelas.
Noticia completa:
Después de destinar 600 millones de pesos del Fondo Educativo a una pileta municipal que estuvo en funcionamiento apenas dos meses y hoy permanece en desuso, el municipio de Tres Arroyos decidió lanzar el programa “Modo Clases”, una iniciativa que parece más una operación mediática que una verdadera respuesta a las necesidades educativas.
El programa fue presentado el 18 de febrero con bombos y platillos por el intendente Pablo Garate, junto a Martín Garate, secretario de Desarrollo Social, y Martín Rodríguez Blanco, director de Cultura, Educación y Derechos Humanos. El objetivo, según dijeron, es cubrir necesidades básicas de unos 6000 estudiantes con la entrega de útiles, mochilas, guardapolvos y zapatillas. La inscripción se realizó en escuelas, CAPS y en un stand montado en la Fiesta Provincial del Trigo.
Pero lo que queda claro es que si había dinero para cubrir necesidades básicas como estas, la prioridad del municipio fue otra: primero una pileta multimillonaria que se usó dos meses, y después, recién después, pensar en los chicos que no tenían un guardapolvo o unas zapatillas para ir a la escuela.
Además, desde eltresarroyense solicitamos información pública sobre las necesidades reales de las escuelas del distrito, pero el municipio negó el acceso a esos datos. ¿Por qué el secretismo? ¿Por qué ocultar cifras sobre la realidad educativa? Las respuestas no llegan y la transparencia parece ser solo una palabra vacía en la gestión actual.
El circo de las fotos y los discursos
La entrega de los materiales comenzó el 27 de febrero en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Santa Teresita, Olimpo y en el CAPS Municipal. Hasta allí fueron los funcionarios, incluido el intendente, para recorrer las salas, charlar con las familias y, por supuesto, sacarse las infaltables fotos. Porque en Tres Arroyos parece que sin fotos no hay gestión.
Pero la postal más absurda ocurrió el 14 de marzo, cuando Garate visitó la Escuela Primaria N°5. Allí, en una escena digna del realismo mágico, el intendente se dedicó a dar discursos a niños de apenas 10 años, mientras se tomaba unos mates con los directivos. ¿De qué les habló? ¿Del futuro del país? ¿De la importancia del esfuerzo? Difícil de entender cuál es el mensaje cuando el discurso se dirige a una audiencia que todavía juega en el recreo.
A esto se suma que los funcionarios municipales, en horario pago y con recursos de todos los vecinos, recorren escuela por escuela para entregar materiales que, en muchos casos, resultan insuficientes y de baja calidad. Todo con la única intención de posar para la foto, mientras los problemas de fondo siguen sin resolverse.
¿Y las prioridades?
Mientras los funcionarios se sacan fotos, las escuelas del distrito siguen enfrentando carencias estructurales, falta de recursos y condiciones que limitan el aprendizaje. La inversión pública debería ser prioritaria para resolver esas cuestiones, pero en Tres Arroyos se prefirió gastar millones en una pileta que hoy está vacía y cerrada.
Y cuando por fin se lanza una iniciativa para cubrir necesidades básicas, lo hacen bajo un manto de secretismo y transformando la entrega en un acto publicitario. La comunidad merece algo mejor que guardapolvos entregados entre flashes y discursos absurdos. Merece planificación, inversión real y, sobre todo, respeto.
¿Creés que el programa “Modo Clases” resuelve los problemas de fondo en las escuelas? ¿O es solo una estrategia mediática? Dejanos tu opinión y sumate al debate.





