En resumen, si andás corto de tiempo
Durante el debate por la creación de un centro de día para consumos problemáticos, Gustavo Moller planteó una mirada sobre drogas, autonomía personal y territorio. Desde La Libertad Avanza, Alberto Giordano lo acusó de hacer “apología del delito”. El cruce dejó una pregunta incómoda: ¿qué postura está más cerca del pensamiento libertario, la de Moller o la de LLA Tres Arroyos?
Noticia completa
El debate por la creación de un centro de día para el abordaje de consumos problemáticos y otros padecimientos mentales dejó uno de los cruces políticos más fuertes de la última sesión del Concejo Deliberante de Tres Arroyos.
El eje ya no pasó solamente por la aprobación del proyecto, sino por una discusión de fondo sobre drogas, salud mental, autonomía personal, Estado y libertad individual.
El concejal Gustavo Moller cuestionó el formato del proyecto y planteó dudas sobre si un centro de día centralizado era la mejor respuesta para una problemática que, según sostuvo, requiere una mirada territorial y comunitaria.
Qué dijo Moller sobre drogas y autonomía personal
Durante su intervención, Moller sostuvo que el abordaje de los consumos problemáticos no puede pensarse de manera liviana ni solo desde una estructura nueva.
El concejal planteó que muchas veces el sistema de salud no es buscado por las personas con consumos problemáticos, sino que debe salir a buscarlas en el territorio. También remarcó que la problemática atraviesa distintos sectores sociales y no solo los barrios más vulnerables.
En ese tramo, lanzó una frase que encendió el debate: dijo que también debía tenerse en cuenta “la autonomía de las personas” y que “hay gente que quiere drogarse”.
Moller aclaró que no estaba desestimando el reclamo de las familias, pero pidió incorporar una mirada más amplia sobre el consumo, la libertad individual, el territorio y el rol de los especialistas.
La reacción de La Libertad Avanza
La respuesta más dura llegó desde La Libertad Avanza. Alberto Giordano cuestionó el discurso de Moller y afirmó que no se podía escuchar una exposición de ese tipo en el recinto, especialmente con estudiantes presentes.
Giordano sostuvo que lo dicho por Moller implicaba una “apología del delito” y pidió “levantar el nivel” del debate.
Roxana Calvo también reaccionó con dureza y señaló que le preocupaba que ese tipo de expresiones se realizaran frente a alumnos que estaban presentes en el Concejo. Además, cuestionó a Moller por centrar su intervención en las drogas, cuando el proyecto también alcanzaba otros padecimientos mentales.
El antecedente incómodo: qué había dicho Milei sobre las drogas
El cruce dejó una tensión política difícil de esquivar para La Libertad Avanza local.
Javier Milei, antes de llegar a la Presidencia, había defendido públicamente la legalización del consumo de drogas bajo una lógica libertaria: la decisión individual como límite de intervención del Estado.
Su frase fue directa: “Si vos te querés drogar, hacé todo lo que quieras, pero no me pidas que yo pague la cuenta”.
La idea central era clara: para Milei, en una sociedad libre, el Estado no debería meterse en determinadas decisiones individuales, siempre que la persona asuma las consecuencias y no traslade el costo al resto.
Por eso, la reacción de LLA Tres Arroyos abrió una pregunta política de fondo.
La pregunta que dejó el cruce en Tres Arroyos
¿El pensamiento libertario sobre las drogas es el de Milei, centrado en la libertad individual y el rechazo al gasto estatal? ¿O es el de La Libertad Avanza Tres Arroyos, que frente a una frase sobre autonomía personal respondió hablando de “apología del delito”?
Moller no defendió el consumo de drogas como algo positivo. Su intervención apuntó a discutir si el Estado debe abordar la problemática desde un centro de día, desde el territorio o desde dispositivos ya existentes.
Pero el cruce mostró algo más profundo: cuando la discusión libertaria baja al plano local, las ideas de libertad individual pueden chocar con respuestas mucho más conservadoras, morales o punitivas.
El proyecto finalmente fue aprobado por mayoría. Sin embargo, la sesión dejó una escena política que probablemente pese más que la votación: Moller habló de autonomía, LLA lo acusó de apología y Milei quedó, indirectamente, en el medio del debate.







