📌 En resumen, si andás corto de tiempo:
La histórica Chacra Experimental Integrada Barrow, núcleo de innovación agropecuaria de Tres Arroyos y la región, podría perder hasta un 75% de su personal debido a un nuevo recorte impulsado por el Gobierno Nacional. Esto amenaza investigaciones clave, prácticas educativas y servicios que benefician a productores, empresas y comunidades rurales. La directora Natalia Carrasco, profesionales del INTA, el Concejo Deliberante y varios intendentes alzaron la voz en defensa de una institución que consideran irremplazable.
📰 Noticia completa:
La Chacra Experimental de Barrow, en alerta máxima: recortes, incertidumbre y defensa regional
Desde hace más de 70 años, la Chacra Experimental de Barrow ha sido un motor de desarrollo agropecuario para Tres Arroyos y toda la región. Sin embargo, hoy enfrenta una amenaza grave: un nuevo recorte de personal que reduciría su plantel en un 25%, sumado a una pérdida previa del 50%. El ajuste forma parte de una reestructuración nacional del INTA que ya generó alarma en todo el país.
La situación fue detonada por declaraciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien cuestionó la estructura del INTA y sugirió que operaba como una “Unidad Básica”. El director nacional del organismo, Ariel Pereda, salió al cruce y negó categóricamente esas acusaciones. Pero mientras tanto, el temor se materializa en un inminente Decreto de Necesidad y Urgencia que incluiría despidos masivos, achicamiento de presupuesto y pérdida de presencia territorial.
En Barrow, el golpe sería demoledor. La ingeniera agrónoma Natalia Carrasco, directora de la Chacra, expresó su preocupación:
“Este recorte pondría en riesgo el funcionamiento general de la institución. Se perderían prácticas para estudiantes, 100 años de registros agrometeorológicos, análisis únicos de trigo candeal, certificaciones para molinos y tecnología clave para el agro”.
Carrasco también destacó que el INTA “no es un gasto, sino una inversión al servicio de la comunidad agropecuaria”.
El impacto en la gente: conocimiento y trabajo en juego
Raúl Corral, doctor en agronomía y jefe del Laboratorio de Calidad de Granos de Barrow, relató su recorrido desde sus estudios en el CRESTA hasta su rol actual:
“El laboratorio que dirijo es el único del país que analiza la calidad del trigo candeal. Muchos de los que trabajamos acá somos planta no permanente, o becarios. Nuestro futuro está en el aire. Sería una pena perder todo lo que se construyó”.
El temor por la pérdida de recursos humanos calificados se replica en toda la comunidad científica. La posible eliminación de líneas de trabajo, programas educativos y ensayos históricos como los de rotaciones de cultivos, marcaría un retroceso difícil de recuperar.
Reacción política e institucional
Ante la gravedad del escenario, la concejala Roxana Calvo presentó un proyecto de resolución en el Concejo Deliberante para visibilizar el reclamo y exigir el sostenimiento de los puestos laborales en la Chacra.
“No es solo una preocupación local. La Chacra involucra a San Cayetano, González Chaves y Dorrego. Tiene convenios con empresas como Andrómaco, que no se pueden reemplazar fácilmente”, explicó Calvo.
El proyecto busca presionar al Gobierno Nacional para que revise la situación caso por caso. “La calidad del trabajo en Barrow fue destacada incluso por auditores nacionales. No se puede evaluar todo con la misma vara”, insistió.
Además, intendentes de la región —Pablo Garate (Tres Arroyos), Lucía Gómez (Adolfo Gonzales Chaves), Miguel Gargaglione (San Cayetano) y Juan Carlos Chalde (Coronel Dorrego)— se reunieron en Tres Arroyos para respaldar institucionalmente a la Chacra y participar de una conferencia de prensa que buscará nacionalizar el reclamo.
Una historia de abandono progresivo
Aunque la responsabilidad primaria es nacional, también quedó expuesto el escaso aporte de la Provincia. El Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, que coadministra Barrow, solo cubre gastos mínimos como el sueldo de algunos técnicos, luz y teléfono. “Desde hace años que el presupuesto está justo. El aporte provincial siempre fue menor”, recuerdan desde la cooperadora.
Los programas emblemáticos como ProHuerta y Cambio Rural —muy valorados por productores locales— ya fueron dados de baja. Y los ensayos en campos de productores se han dejado de hacer por falta de fondos.
Una institución que no se rinde
Pese a la crisis, el personal del INTA mantiene su compromiso y profesionalismo. Desde WhatsApp, redes sociales y comunicados públicos, trabajadores, entidades rurales, colegios de ingenieros, municipios, instituciones educativas y productores expresaron un respaldo unánime.
“Es momento de apoyar y proteger a una institución que es emblema del agro argentino”, reiteró Carrasco. La frase no es solo una declaración: es un grito de auxilio frente a una posible desintegración que pondría en riesgo décadas de conocimiento y desarrollo en la región.
💬 ¿Y vos qué opinás?
¿Conocías el trabajo que realiza la Chacra de Barrow? ¿Creés que el Estado debería garantizar su continuidad? Te leemos en los comentarios.






