Fue a pedirle ayuda económica a su padre para poder seguir estudiando, pero aquel encuentro terminó siendo mucho más que una mediación. En General Roca, Río Negro, una joven de 21 años volvió a ver a su papá después de aproximadamente 20 años. Cuando las defensoras regresaron a la sala donde los habían dejado conversar, los encontraron abrazados y llorando.
La historia fue dada a conocer este viernes 16 de octubre por el Ministerio Público de Río Negro. La joven había acudido al Centro de Atención de la Defensa Pública (CADEP), acompañada por su madre, con el objetivo de conseguir un aporte económico que le permitiera continuar sus estudios terciarios.

Un reencuentro entre padre e hija que cambió el rumbo de la mediación
Al principio, la mediación comenzó con las partes en salas separadas. La estudiante explicó sus necesidades y contó cómo era la carrera que estaba cursando. Su padre hizo una propuesta económica y, además, pidió la posibilidad de hablar con ella.
Las defensoras entendieron que esa conversación necesitaba intimidad. Les ofrecieron quedarse a solas, sin abogados presentes, en una de las salas del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC). Ambos aceptaron.
La charla se extendió durante un buen rato. Una de las defensoras recordó el instante en que volvieron a entrar: “Estaban ambos llorando abrazados”. Después de dos décadas sin verse, padre e hija habían encontrado un espacio para volver a hablar.
Del abrazo a un nuevo contacto y un acuerdo para sus estudios
Durante el encuentro intercambiaron sus números de teléfono y quedaron en coordinar una salida a tomar un café. Según relataron las profesionales que participaron de la mediación, el acercamiento continuó después de aquella reunión.
También se resolvió el motivo económico de la convocatoria: el hombre acordó aportar un porcentaje de su beneficio previsional como prestación alimentaria para su hija. Para concretarlo, se dispuso abrir una cuenta judicial y se envió un oficio a ANSES para efectuar la retención voluntaria pactada.
Lo que había comenzado como una solicitud de ayuda para terminar una carrera permitió además dar el primer paso para recuperar un vínculo familiar. El organismo no precisó la fecha exacta en que ocurrió el reencuentro.









