La interrupción de los vuelos comerciales entre Tres Arroyos y Buenos Aires volvió a generar debate en el Concejo Deliberante durante la sesión del jueves 8 de octubre. El Movimiento Vecinal y La Libertad Avanza presentaron dos pedidos de informes dirigidos al Departamento Ejecutivo, pero la discusión dejó planteada una cuestión fundamental: ¿hasta dónde llega la responsabilidad municipal sobre un servicio operado por una empresa privada?
El concejal Gustavo Moller puso el foco precisamente en esa diferencia y cuestionó que se pretendiera trasladar al Ejecutivo las respuestas que corresponden a Humming Airways.
La concejal Roxana Calvo, actualmente integrante de La Libertad Avanza, respondió con un argumento que sintetizó parte del debate: “Esto por algo pasó por el Concejo Deliberante”.
La afirmación es cierta, pero para comprender qué significa resulta necesario revisar exactamente qué aprobaron los concejales.
Qué aprobó realmente el Concejo Deliberante
En marzo de 2026 se ratificó, mediante la Ordenanza 7858/2026, el convenio marco de cooperación firmado entre Humming Airways, la Cámara Económica de Tres Arroyos y la Municipalidad.
El acuerdo establece compromisos específicos para cada una de las partes.
Humming Airways asumió la prestación del servicio aéreo, la operación de las aeronaves bajo las exigencias de seguridad correspondientes y la promoción comercial de la ruta.
La Cámara Económica se comprometió a cubrir los costos operativos de bomberos y ambulancias necesarios para los vuelos, además de colaborar con su difusión.
La Municipalidad, por su parte, asumió la exención de tasas aeroportuarias, contribuciones y gravámenes locales aplicables a la actividad durante nueve meses, junto con la colaboración en la difusión institucional.
La cláusula sexta resulta particularmente relevante para esta discusión: establece que cada parte asume exclusivamente las obligaciones expresamente contempladas en el convenio.
En ninguna de sus cláusulas se establece que el Municipio deba proporcionar una aeronave de reemplazo, garantizar la continuidad operativa de los vuelos o intimar a Humming Airways ante una interrupción.
Esto no impide que el Ejecutivo solicite explicaciones o realice gestiones ante la empresa. Lo que el documento no establece es que esas actuaciones constituyan obligaciones contractuales municipales.
Por lo tanto, el paso del convenio por el Concejo Deliberante no convierte automáticamente al Municipio en responsable de la prestación del servicio.
Qué plantearon Moller y Calvo durante el debate
Moller sostuvo que los vuelos surgieron de una iniciativa privada impulsada a través de la Cámara Económica y consideró que los reclamos relacionados con el incumplimiento de compromisos comerciales debían dirigirse a la empresa.
El concejal también señaló que, cuando existen conflictos entre usuarios y prestadores privados, corresponde recurrir a las vías pertinentes para reclamar su cumplimiento.
Calvo respondió que el convenio había pasado por el Concejo Deliberante y argumentó que, si se hubiera tratado exclusivamente de una cuestión entre particulares, no habría requerido intervención legislativa.
Ambas intervenciones permiten identificar una distinción que resulta central.
El Municipio efectivamente participó del acuerdo y asumió compromisos, pero esos compromisos no son equivalentes a hacerse responsable del funcionamiento de la compañía aérea.
El Concejo intervino para ratificar el convenio y aprobar la exención de tasas municipales. Esa intervención no modificó la distribución de responsabilidades que habían firmado las partes.
Qué le exigieron al Ejecutivo el Movimiento Vecinal y La Libertad Avanza
Los dos proyectos abordaron la interrupción del servicio desde distintos aspectos.
El Movimiento Vecinal, mediante el punto 16, solicitó información sobre los motivos de la suspensión, el estado de reparación de la aeronave, una posible unidad sustituta y la situación de los pasajeros afectados.
Durante su intervención, el concejal Patricio Roché reconoció que las respuestas debían provenir de la empresa, aunque sostuvo que correspondía al Ejecutivo reclamárselas.
Por su parte, La Libertad Avanza presentó el punto 22, que incluyó pedidos de información sobre vuelos programados y realizados, cancelaciones, cantidad de pasajeros, beneficios municipales otorgados y cumplimiento del convenio.
También preguntó si el Municipio había intimado o solicitado explicaciones a Humming Airways y qué medidas tenía previstas para garantizar la continuidad de la conexión.
El problema de fondo es que solicitar información sobre las actuaciones del Ejecutivo es distinto de atribuirle una obligación contractual de garantizar los vuelos.
La participación municipal en un convenio permite fiscalizar los compromisos que asumió, pero no significa que todas las responsabilidades comerciales y operativas de la empresa se trasladen al Estado local.
El mantenimiento del aeródromo: una responsabilidad diferente
Durante el mismo debate apareció otro asunto que merece un tratamiento separado.
Calvo sostuvo que, tras una visita al aeródromo municipal, encontraron deficiencias de iluminación, deterioro de instalaciones, falta de gas y dificultades para disponer de recursos básicos.
Se trata de observaciones planteadas por la concejal que requieren las correspondientes explicaciones y comprobaciones.
El mantenimiento del aeródromo sí constituye una cuestión de responsabilidad municipal, y solicitar información sobre sus condiciones es diferente de exigirle al Ejecutivo que responda por la reparación de una aeronave privada.
De hecho, el proyecto del Movimiento Vecinal también solicitó información sobre las medidas de seguridad operacional y de prevención y control de fauna implementadas en el aeródromo.
Es un punto relevante, considerando que la interrupción de los vuelos comenzó después del incidente del 3 de agosto, cuando un ave impactó contra una de las turbinas del avión.
Sin embargo, investigar las condiciones del aeródromo no demuestra, por sí mismo, que el Municipio sea responsable de la falta de vuelos posteriores.
Son cuestiones que deben analizarse por separado, aunque hayan formado parte de una misma discusión legislativa.
Dos proyectos rechazados y una pregunta que sigue pendiente
Los pedidos de informes correspondientes a los puntos 16 y 22 fueron rechazados por mayoría, mediante votaciones separadas.
Mientras tanto, la interrupción del servicio continúa afectando a quienes esperaban utilizar la conexión aérea con Buenos Aires, especialmente a aquellos que ya habían adquirido pasajes o paquetes de vuelos.
Esas personas necesitan respuestas concretas sobre la reanudación del servicio, las reprogramaciones y las eventuales devoluciones.
Pero para obtenerlas también resulta necesario identificar correctamente las responsabilidades.
Humming Airways debe responder por los compromisos que asumió como prestadora del servicio. La Municipalidad, por las obligaciones propias del convenio y por las condiciones del aeródromo municipal.
La distinción no resuelve la suspensión de los vuelos, pero permite establecer qué explicaciones corresponden a cada parte.
Y deja planteada una cuestión que atravesó el debate: que un convenio haya pasado por el Concejo Deliberante no significa que todas las obligaciones de quienes lo firmaron recaigan sobre el Ejecutivo.
¿Qué opinás sobre los pedidos de informes y las responsabilidades de cada parte? Te leemos en los comentarios.









