En resumen, si andás corto de tiempo:
Una comerciante de Tres Arroyos denunció un intento de estafa en su local a partir de una maniobra con una transferencia real por un monto mínimo y un comprobante visual adulterado. El caso encendió una alerta entre comerciantes porque el engaño no pasa por la acreditación real del pago, sino por apurar la entrega de la mercadería con una pantalla engañosa.
Noticia completa
Una comerciante de Tres Arroyos alertó sobre una modalidad de estafa que, según denunció, ya podría estar repitiéndose en otros negocios de la ciudad. El caso fue contado por Sara Urbieta, propietaria de Panadería Tres Arroyos, a partir de un intento ocurrido en su local de Moreno y Libertad.
De acuerdo con su relato, la maniobra fue simple y rápida: la persona hizo una transferencia real, pero por una suma mínima, de 10 pesos, y después mostró en el celular una imagen alterada con un monto mayor, coincidente con el valor de la compra. La trampa, según explicó, está en que en pantalla aparecen datos verosímiles como la hora, el comercio y el código de operación, lo que puede hacer caer a quien no llegue a verificar la acreditación en su propia cuenta antes de entregar la mercadería.
En este caso, la sospecha apareció por la demora del supuesto cliente al momento de mostrar el comprobante y por la presión para retirar rápido el pedido. Cuando se revisó la cuenta, lo que había ingresado eran solo 10 pesos.
La comerciante también advirtió que en el celular del presunto estafador se veían varios movimientos previos por el mismo monto, lo que alimentó la sospecha de que no se habría tratado de un hecho aislado. De todos modos, lo que está difundido públicamente hasta ahora es la denuncia y el relato del caso, no una resolución judicial sobre esa modalidad.
El episodio además vuelve a poner el foco en una recomendación básica para los comercios que cobran con billeteras virtuales o transferencias: no alcanza con mirar una captura o una pantalla del cliente. Antes de entregar un producto, la verificación clave es que el dinero figure efectivamente acreditado en la cuenta del vendedor. Mercado Pago incluso advierte en su ayuda oficial para vendedores que antes de entregar o enviar un producto hay que confirmar que el cobro ya esté acreditado.
En ese sentido, una de las advertencias que deja el caso es que el apuro juega a favor del engaño. Si el control se hace solo de manera visual, sin chequear el ingreso real del dinero, el margen para este tipo de maniobras crece.
Si te pasó algo parecido o conocés otro caso en Tres Arroyos, escribinos.




Si inviertieran todo ése esfuerzo en algo bueno los delincuentes serían ricos