En resumen, si andás corto de tiempo
Las intensas lluvias de los últimos días provocaron desbordes en los arroyos, suspensión de actividades y preocupación en varios barrios de Tres Arroyos. El municipio realizó tareas de control y asistencia, pero los reclamos por medidas preventivas se hicieron sentir. La Fiesta Provincial del Trigo y los servicios de transporte se vieron afectados.
Noticia completa
Las lluvias intensas que azotaron a Tres Arroyos desde el viernes 7 de marzo dejaron un saldo de arroyos desbordados, actividades suspendidas y preocupación en la comunidad.
Desbordes y control en los arroyos
El arroyo Orellano fue uno de los más afectados, desbordando en la zona del Barrio Municipal y cubriendo parte del camino de cintura a la altura de calle Rodríguez Peña. Si bien hasta la tarde del viernes no se reportaron viviendas afectadas, los vecinos del Barrio Ciclista manifestaron su preocupación ante el creciente caudal y reclamaron acciones inmediatas para evitar inundaciones.
“El barrio ya sufrió dos inundaciones y tememos que vuelva a suceder con las lluvias previstas”, expresó una vecina en contacto con medios locales. El Comité de Crisis realizó reuniones y controles en la zona, pero el temor y la incertidumbre siguen latentes.
Por su parte, el arroyo del Medio desbordó el viernes por la mañana sobre la Ruta Nacional 3, y los niveles en los puentes de avenida Belgrano y Roca se mantuvieron en vigilancia constante. La obra del nuevo puente en Roca, construida tras la última gran inundación en 2012, logró limitar los efectos del avance del agua.
Durante la noche del viernes y madrugada del sábado, el municipio realizó intensas tareas de monitoreo y control. Se operaron compuertas, se trabajó en el ensanchamiento del Puente Lavalle y se llevaron a cabo intervenciones en los principales cruces para evitar daños mayores.
Según informó el municipio, la situación comenzó a normalizarse el sábado 8, gracias a la disminución del caudal de agua proveniente de distritos vecinos y la apertura de canales de drenaje. Sin embargo, se mantuvo la alerta amarilla por vientos, y se solicitó a la población extremar precauciones.
Suspensión de actividades y servicios
Las consecuencias del temporal no se limitaron a los desbordes. La 56ª Fiesta Provincial del Trigo suspendió sus actividades el viernes por decisión del Comité de Crisis y la organización del evento. «La prioridad en este momento es destinar todos los recursos y esfuerzos municipales al control de los arroyos y la asistencia a vecinos afectados», informaron en un comunicado.
Asimismo, se pidió evitar desplazamientos innecesarios y se remarcó que el cronograma de la fiesta se retomaría cuando las condiciones lo permitieran.
Por otra parte, la terminal de ómnibus quedó prácticamente paralizada el mismo viernes, luego de que Defensa Civil suspendiera los servicios por las condiciones climáticas adversas. La situación fue monitoreada, y se anunció que cualquier reanudación de servicios sería informada oficialmente.
Una emergencia que deja preguntas
Si bien el municipio destacó el esfuerzo y el trabajo coordinado para mitigar el impacto de las lluvias, la situación volvió a exponer la fragilidad de la infraestructura hídrica y la falta de medidas preventivas. Vecinos del Barrio Ciclista remarcaron que ya han sufrido inundaciones y, pese a los controles, esperan soluciones más duraderas.
El municipio agradeció la labor de su personal, bomberos y policía, pero el temor de la comunidad persiste. La pregunta inevitable es si, ante cada alerta, la ciudad deberá depender de la suerte o si finalmente se encararán obras que resuelvan el problema de fondo.
¿Estamos preparados para enfrentar estas emergencias?
Las lluvias pasan, pero la preocupación queda. ¿Es suficiente el operativo de emergencia o se necesitan soluciones más profundas? ¡Dejanos tu opinión en eltresarroyense!






