En la Plaza Italia de Tres Arroyos se encuentra una estatua particular: una loba de bronce amamantando a dos niños. Para muchos, puede pasar desapercibida o parecer una simple pieza decorativa. Pero en realidad, representa una de las leyendas más antiguas y emblemáticas de la historia occidental: el mito de Rómulo y Remo.
🍼 ¿Cuál es la historia detrás de esta imagen?
Según la mitología romana, Rómulo y Remo eran hijos de Rea Silvia y del dios Marte. Fueron abandonados al nacer y dejados en una canasta flotando sobre el río Tíber. La corriente los llevó hasta una cueva en el monte Palatino, donde fueron encontrados y amamantados por una loba salvaje, llamada Luperca. Más tarde, fueron criados por un pastor.
Al crecer, Rómulo fundó la ciudad de Roma y, en medio de disputas territoriales con su hermano, terminó matándolo. Por eso, se lo considera el primer rey de Roma y figura central en el origen mítico de una de las civilizaciones más influyentes de la historia.

🇮🇹 ¿Y qué hace esta historia en Tres Arroyos?
El monumento, réplica de la famosa Loba Capitolina, es un símbolo de la herencia cultural italiana. Está presente en muchas ciudades del mundo con fuerte inmigración italiana, y Tres Arroyos no es la excepción. Aunque no contamos con datos precisos sobre la fecha exacta de su instalación o el origen de su donación, su presencia en Plaza Italia sugiere que fue impulsada por la comunidad italiana local, como homenaje a sus raíces y a la cultura que trajeron consigo.

🌍 Más que una estatua, un símbolo de identidad
La inclusión de este ícono romano en un espacio público de nuestra ciudad nos recuerda la importancia de mantener vivas las raíces culturales que forman parte de nuestra identidad colectiva. Así como Rómulo fundó Roma, muchos inmigrantes italianos ayudaron a construir lo que hoy es Tres Arroyos.





