En resumen, si andás corto de tiempo
En medio de la campaña para concejales, el intendente Pablo Garate despliega un festival de inauguraciones y anuncios, siempre acompañado por su candidato Martín Rodríguez Blanco. Desde una remodelación presentada como “nuevo centro de monitoreo”, pasando por un plan de lotes que recuerda promesas incumplidas, hasta llegar al extremo de inaugurar un recambio de lámparas LED en la pista de atletismo. Todo enmarcado en una estrategia de puesta en escena electoral más que en una gestión de fondo.
Noticia completa
En las últimas semanas, la agenda municipal se convirtió en una sucesión de actos oficiales con fuerte tono electoral. El denominador común: Pablo Garate al frente y, a su lado, su candidato a concejal Martín Rodríguez Blanco.
🔹 Centro de Monitoreo: Con cinta y discursos, se presentó como “nuevo centro” lo que en realidad fue una remodelación tecnológica, con más cámaras y domos de vigilancia. Lo llamativo: el sistema aún carece de regulación legal y no hay ordenanza que establezca límites sobre privacidad, almacenamiento ni uso de las imágenes.
🔹 Un Lote para mi Familia: El intendente lanzó el sorteo de 109 terrenos municipales, prometiendo facilitar el acceso a la tierra. Sin embargo, todavía hay beneficiarios del Plan Joven 2023 que esperan los lotes que ya les habían sido adjudicados, y familias del predio de República del Líbano a las que nunca se les cumplió lo prometido.
🔹 Luminarias en la pista de atletismo: En uno de los actos más insólitos, Garate encabezó la inauguración del recambio de focos LED en el Polideportivo “Rubén González”. La puesta en escena, con funcionarios y deportistas, elevó un simple mantenimiento técnico a la categoría de evento oficial.
🔹 Feria de Artesanos: También inauguró la tradicional feria anual, con discursos en clave cultural pero en clave política: reforzar la imagen de gestión y dar protagonismo a Rodríguez Blanco como figura central.
Reflexión final
De las cámaras sin control a los terrenos sin entregar, de las ferias tradicionales a las lamparitas LED, todo se convierte en escenario de campaña. El oficialismo corta cintas, posa para la foto y suma actos en el calendario, mientras los problemas de fondo —agua, educación, salud— siguen sin resolverse.
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