Fabio Santana vivió la Guerra de Malvinas, fue prisionero y atravesó años en los que hablar de lo sucedido le resultaba difícil. Más de cuatro décadas después, protagonizó una escena que difícilmente hubiera imaginado: cantó el Himno Nacional Argentino en el estadio Monumental, durante la despedida de Lionel Messi de la Selección.
El excombatiente fue el encargado de interpretar el Himno el martes 6 de octubre de 2026, antes del partido amistoso frente a Benín. Su presencia sumó un homenaje a quienes participaron del conflicto de 1982 en una noche de enorme significado para el fútbol argentino.

De la guerra de Malvinas a una noche inolvidable
Santana fue a la guerra siendo muy joven. Al regresar, debió enfrentar las consecuencias personales de aquella experiencia. En entrevistas anteriores contó que pasó alrededor de 30 años sin poder hablar de Malvinas, una parte de su historia que con el tiempo empezó a compartir públicamente.
La música también ocupó un lugar en ese recorrido. Por eso, la posibilidad de entonar el Himno ante miles de personas, en una ceremonia transmitida a todo el país, tuvo para él un significado que fue mucho más allá de una presentación artística.

El gesto que no estaba previsto con Messi
Durante la ceremonia ingresó al campo de juego con una bandera que reivindica la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. La bandera también había sido exhibida durante el Mundial 2026, en el partido de Argentina frente a Inglaterra.
En una entrevista realizada al día siguiente, Santana contó que le habían indicado que dejara la bandera en un lugar determinado. Sin embargo, decidió acercarse a Messi, darle la mano y agradecerle. Según su relato, le dijo «gracias, capitán» y el futbolista le respondió con un guiño de ojo.
Ese intercambio espontáneo se convirtió en uno de los recuerdos personales más importantes que se llevó de la despedida.
«No canto solo»: un homenaje a sus compañeros
Al recordar lo vivido, Santana explicó que no entiende su interpretación del Himno como un logro exclusivamente individual. Siente que, cada vez que canta, lleva consigo a los miles de argentinos que fueron a la guerra.
Su historia reunió así dos símbolos muy distintos de la memoria colectiva argentina: la experiencia de quienes combatieron en Malvinas y la despedida de un capitán que marcó una época con la camiseta nacional.
El partido terminó con una victoria argentina por 3 a 0, pero para Santana la noche quedó marcada por otra escena: la oportunidad de rendir homenaje a sus compañeros, con el Himno y la bandera de Malvinas, frente a todo el país.









