En resumen, si andás corto de tiempo:
La Comisión de Seguimiento del Fondo Educativo volvió a reunirse en un clima tenso. El concejal Adolfo Olivera, quien fue intendente interino durante la licencia del intendente Pablo Garate, se negó a dejar la presidencia de la Comisión pese a un acta firmada que establece el recambio. Además, el Ejecutivo, representado por Julio “Pity” Federico, no presentó documentación alguna sobre los más de $200 millones ingresados en marzo y abril. Olivera, que también preside el Concejo y cuya esposa es concesionaria de un parador municipal, concentra cada vez más poder en medio de denuncias por falta de transparencia.
Noticia completa:
La esperada reunión de la Comisión de Seguimiento y Articulación del Fondo Educativo, realizada este martes 15 de abril, no solo dejó al descubierto las internas políticas, sino que encendió todas las alarmas sobre el uso de más de $1194 millones que ingresarán este año a Tres Arroyos. Con más de $200 millones ya cobrados entre marzo y abril, la comisión volvió a sesionar tras casi un año de inactividad… pero sin datos, sin papeles, y con un conflicto que revela algo más profundo: quién controla realmente el dinero público en este distrito.
El foco de la discusión fue Adolfo Olivera, concejal oficialista, presidente del Concejo Deliberante en uso de licencia, y quien recientemente ocupó el rol de intendente interino durante la ausencia de Pablo Garate. A pesar de ese paso por el Ejecutivo, sigue presidiendo la Comisión que debería controlar los gastos del mismo Ejecutivo que integró, algo que desató la bronca de la oposición. Tanto Juntos por el Cambio como el Movimiento Vecinal reclamaron que se cumpla el recambio de autoridades que figura en un acta firmada por todos los integrantes. Olivera se negó, aferrado a una interpretación conveniente de la ordenanza que no menciona expresamente ese cambio.
“Está plantado como un bebé que no quiere irse”, declaró con crudeza la concejal Cecilia Del Aguila (Juntos), quien también denunció que Olivera es juez y parte. Desde el vecinalismo, Roxana Calvo fue más allá y recordó que “hace años se cambia la presidencia cada seis meses” y que “hay un acta firmada por todos, incluso por Olivera, que ahora no quiere respetar”.
Pero el caos institucional no termina ahí. El Jefe de Gabinete, Julio “Pity” Federico, fue a la reunión sin un solo papel. Según Calvo, ingresaron $85 millones en marzo y $127 millones en abril, pero no se presentó ninguna documentación que explique a dónde fue ese dinero. La promesa del Ejecutivo es convocar otra reunión para dar explicaciones. Mientras tanto, la gestión ya lleva gastado más del 15% del total anual del Fondo Educativo, sin rendir cuentas.
En este contexto, la figura de Olivera no es menor. Es presidente del Concejo, ocupó el cargo de intendente interino durante marzo, y su esposa mantiene la concesión de un parador municipal, algo que ya fue denunciado como un conflicto de intereses incompatible con su cargo. Ahora, además, intenta controlar la comisión que debe auditar los fondos educativos.
La acumulación de poder es tan grosera que ya ni se disimula.
¿Qué opinás vos?
¿Debe alguien que forma parte del Ejecutivo presidir también el órgano que debería controlarlo? ¿Es normal que se gasten millones sin mostrar un solo papel?
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