Hace exactamente un año, Inés Socobehere salía del Hospital Italiano después de 253 días de internación. Había atravesado meses de terapia intensiva, una espera desesperante y, finalmente, un trasplante de corazón. Este 16 de septiembre, su familia volvió a recordar aquella fecha que marcó el comienzo de una vida distinta.
El alta llegó el 16 de septiembre de 2025, dos meses y medio después del trasplante realizado el 4 de julio. La noticia apareció de la manera más simple y, al mismo tiempo, más esperada: los médicos les preguntaron si estaban listos para irse a casa. Después de tantos meses viviendo entre pasillos, estudios y habitaciones de hospital, Julia, Juan, Bautista e Inés pudieron salir juntos.
253 días hasta volver a salir los cuatro juntos
Todo había comenzado el 3 de enero de 2025, cuando una grave descompensación llevó a Inés primero al Hospital de Niños de Tandil y luego a Buenos Aires. Un cuadro viral derivó en una miocardiopatía dilatada severa y, semanas más tarde, los médicos confirmaron que necesitaba un trasplante.
Inés ingresó a la lista de emergencia nacional y permaneció internada durante meses. El 4 de julio llegó el corazón que esperaba y la operación pudo realizarse en el Hospital Italiano. Desde ese momento comenzó una recuperación que, paso a paso, fue dejando atrás los días más difíciles.
Un año después, la familia celebra cada día
Tras el alta hospitalaria, la familia todavía debió permanecer varios meses en Buenos Aires para continuar con controles y cuidados. Recién en enero de 2026 pudieron regresar definitivamente a Tandil, donde vecinos, familiares, amigos y bomberos los recibieron con una caravana.
Hoy la historia es otra. Inés crece junto a su familia y, según contaron sus padres, se encuentra muy bien. “Disfrutamos cada día de esta nueva vida”, expresaron al recordar el aniversario.
La celebración volvió a tener un agradecimiento central: la familia donante. También reconocieron al personal del Hospital de Niños de Tandil, del Sanatorio Finochietto y del Hospital Italiano, que acompañó a Inés durante los momentos más críticos y a lo largo de toda su recuperación.
Un año después de aquella salida del hospital, la fecha ya no recuerda solamente los 253 días de internación. Para su familia representa el día en que pudieron volver a caminar los cuatro juntos y empezar, finalmente, la vida que habían esperado durante tantos meses.








