En resumen, si andás corto de tiempo
Hace meses que desde el Municipio se repite la idea de que “Tres Arroyos recibe cada vez menos coparticipación” y que la situación financiera se explica por esa caída. Sin embargo, cuando se miran los datos oficiales del Coeficiente Único de Distribución (CUD), que es la fórmula con la que la Provincia reparte fondos entre los 135 municipios, aparece otra película: entre 2022 y 2024 Tres Arroyos efectivamente perdió participación, pero en 2025 recuperó todo lo perdido y quedó levemente por encima del nivel de 2022. Es decir: hoy el distrito tiene un coeficiente un poco mejor que hace tres años. El problema, entonces, no parece estar sólo en “cuánto nos toca de la torta bonaerense”, sino también en el tamaño total de esa torta (las transferencias de Nación a la Provincia, la inflación y las decisiones políticas sobre fondos) y en cómo se cuenta —o no se cuenta— esa información a los vecinos.
Noticia completa
Desde hace tiempo, cada vez que se habla de números, desde el Ejecutivo municipal aparece un mismo concepto: “recibimos menos coparticipación” y “estamos muy preocupados por la coparticipación”. La frase se repite en declaraciones públicas y en charlas informales, pero casi nunca viene acompañada de datos concretos que permitan al vecino comprobar si eso es cierto, parcialmente cierto o directamente un recorte de la realidad.
Para entender de qué se está hablando, hay que separar dos planos.
Por un lado está la Coparticipación Federal de Impuestos: Nación recauda tributos como IVA o Ganancias y los reparte entre Nación, provincias y Ciudad de Buenos Aires según una ley específica. Si Nación reduce giros, demora transferencias o elimina fondos, las provincias reciben menos recursos y, en consecuencia, tienen menos plata para mandar a los municipios.
Por otro lado está la coparticipación provincial a municipios, que en Buenos Aires se rige por la Ley 10.559 y se distribuye a través del Coeficiente Único de Distribución (CUD). Ese CUD es, básicamente, un número que indica qué porción de la masa coparticipable recibe cada municipio respecto del resto de la Provincia. La suma de todos los coeficientes da 100. Si sube el CUD de un distrito, necesariamente baja el de otros, porque la torta relativa es fija.
El CUD se calcula todos los años en base a variables como población, superficie, producción del sistema de salud municipal (camas, egresos, consultas) y parámetros vinculados a la seguridad. Cada cierre de año, la Provincia publica el anexo con los coeficientes actualizados y ahí se puede ver quién gana y quién pierde participación.
¿Qué dicen esos números sobre Tres Arroyos?
Tomando las tablas oficiales que se usaron para el reparto de fondos entre municipios, la evolución de Tres Arroyos es la siguiente:
- CUD 2022: 0,64155
- CUD 2023: 0,62975
- CUD 2024: 0,62734
- CUD 2025: 0,6423
Traducido:
- Entre 2022 y 2023, Tres Arroyos pierde participación: el CUD baja de 0,64155 a 0,62975.
- Entre 2023 y 2024, vuelve a bajar un poco más, hasta 0,62734.
- Entre 2024 y 2025, el distrito tiene una mejora importante y llega a 0,6423, un valor levemente superior al de 2022.
Con estos datos sobre la mesa, la frase “cada vez recibimos menos coparticipación provincial” no se sostiene si estamos hablando del coeficiente con el que se reparte la plata entre municipios. Hubo dos años de caída (2023 y 2024) y una recuperación fuerte en 2025 que deja a Tres Arroyos un escalón por encima del punto de partida.
Otro elemento para poner en contexto: en los mismos listados provinciales hay distritos que sí aparecen entre los más perjudicados por el nuevo reparto, con caídas muy fuertes de su CUD. Tres Arroyos, en cambio, figura entre los municipios que mejoran su situación relativa en 2025.
Entonces, ¿cómo puede ser que el Municipio igual diga que recibe menos?
Acá entra el segundo componente: el tamaño de la torta. Aunque el CUD mejore, si la Provincia tiene menos recursos porque Nación recorta transferencias, elimina programas o reduce giros, la masa total a repartir se achica. A eso se suma la inflación: aunque los montos crezcan en pesos, pueden representar menos en términos reales.
Eso permite que dos frases convivan al mismo tiempo:
- “Tres Arroyos mejoró su coeficiente respecto de otros municipios bonaerenses en 2025”.
- “Aun así, la plata que entra por coparticipación puede ser insuficiente o menor en términos reales por la caída de recursos nacionales y la inflación”.
El problema aparece cuando se mezclan las dos discusiones como si fueran una sola. Si sólo se le dice al vecino que “nos recortan la coparticipación”, sin aclarar si se habla del CUD, de la pelea Nación–Provincia o del efecto de la inflación, se instala una sensación de víctima permanente sin mostrar el cuadro completo.
También queda abierta otra pregunta que el discurso oficial casi nunca aborda: ¿qué porcentaje del presupuesto municipal depende de la coparticipación y cuánto de lo que se recauda en tasas propias? Es decir, más allá de lo que viene de arriba, ¿qué pasa con la gestión local de los recursos que sí dependen directamente del Municipio?
Mientras no se publiquen de manera clara y accesible las series completas de ingresos por coparticipación, discriminadas por año, en pesos corrientes y ajustadas por inflación, y el peso de esos recursos dentro del presupuesto total, el vecino sólo escucha un relato: que “la culpa está afuera”.
Los números oficiales del CUD muestran un matiz que rara vez se cuenta: Tres Arroyos no es hoy uno de los distritos más castigados por el reparto provincial; al contrario, en 2025 recuperó y superó la participación que tenía en 2022.
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