En resumen, si andás corto de tiempo
Una imagen muestra al intendente Pablo Garate junto a su hijo Santiago, al director de Juventud Julián Tornini y al empleado municipal Franco Pegue. Los cuatro entrenan desde hace tiempo en un gimnasio de boxeo y suelen aparecer en fotos de redes, lo que confirma un vínculo directo entre la familia Garate y dos funcionarios cuestionados: Tornini, con un historial de episodios violentos, y Pegue, registrado en la denuncia por presunto clientelismo político.
El círculo íntimo deja en claro que tanto la agresividad como el silencio no son hechos aislados, sino prácticas avaladas por una gestión que en fotos y discursos se vende como defensora de la democracia y el diálogo.
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La política de Tres Arroyos volvió a quedar expuesta en una foto. En un salón de boxeo, aparecen el intendente Pablo Garate, su hijo Santiago Garate subsecretario de Gobierno (ocupa uno de los puestos de mayor jerarquia del municipio) el director de Juventud Julián Tornini y el empleado municipal Franco Pegue.
La imagen revela algo más que una actividad deportiva: muestra la cercanía personal entre el intendente y dos funcionarios que arrastran denuncias públicas. Tornini viene siendo cuestionado por sus insultos a concejales y periodistas, mientras Pegue fue identificado en la cobertura de Eltresarroyense durante la denuncia por la presunta entrega de bolsas de cemento a cambio de votos.
El dato es clave: Los Garate y su gestión no pueden alegar desconocimiento sobre la conducta de sus hombres de confianza. La foto lo muestra compartiendo espacio, entrenamientos y vínculos personales con ellos.
Así, la política local se grafica en una postal simple pero contundente: el círculo íntimo del intendente, unido dentro y fuera de la gestión, pese a las denuncias que los rodean.







