El Movimiento Vecinal volvió a utilizar en el Concejo Deliberante una de las frases que convirtió en marca de sus críticas a la gestión de Pablo Garate: “la ciudad de los tambores”.
La expresión apunta a los pozos, bocas de registro y sectores deteriorados de la vía pública que permanecen señalizados de manera provisoria con tambores, maderas u otros elementos. El problema existe y el propio oficialismo reconoció durante la sesión del jueves 20 de agosto que actualmente hay 12 puntos problemáticos identificados sobre los que se encuentra trabajando.
Pero cuando la discusión se mira con archivo, la frase adquiere otra dimensión política: los pozos y los tambores no aparecieron con la gestión actual. Al comenzar el gobierno de Garate, después de casi tres décadas de administraciones del Movimiento Vecinal, se contabilizaban más de 500 reclamos vinculados con pozos en las calles. Y años antes, durante gobiernos vecinalistas, los tambores ya eran utilizados por el Municipio como elementos provisorios para delimitar sectores peligrosos.

Calvo volvió a hablar de “la ciudad de los tambores”
Durante el debate en el Concejo, Roxana Calvo retomó el cuestionamiento por el estado de la vía pública y recordó la expresión que el Movimiento Vecinal viene utilizando para describir a Tres Arroyos.
La concejal sostuvo que, después de más de un año y medio de gestión, continúan observándose pozos y señalizaciones precarias en distintos sectores de la ciudad.
El planteo se dio en medio de una discusión por bocas de registro y puntos considerados peligrosos. Desde el oficialismo se reconoció que existen 12 lugares actualmente identificados y se aseguró que se trabaja sobre esas situaciones.
La crítica del Movimiento Vecinal es concreta: los elementos provisorios permanecen demasiado tiempo y terminan convirtiéndose en parte del paisaje urbano.

El archivo: más de 500 reclamos por pozos al terminar la gestión vecinalista
Sin embargo, el deterioro de las calles que obliga a realizar reparaciones y señalizaciones provisorias tiene antecedentes directos en la etapa anterior.
Cuando la actual administración comenzó a trabajar sobre el mantenimiento urbano, un relevamiento de los reclamos acumulados registró más de 500 pedidos vinculados con pozos en distintos sectores de Tres Arroyos.
El dato corresponde al escenario encontrado al inicio de la gestión Garate, inmediatamente después de la salida del Movimiento Vecinal del Ejecutivo municipal.
El vecinalismo había gobernado Tres Arroyos durante casi tres décadas. Los últimos 20 años de esa etapa estuvieron encabezados por Carlos Sánchez.
Por eso, el número de más de 500 reclamos introduce un dato difícil de separar de la discusión actual: una parte importante del deterioro que hoy se utiliza para cuestionar al gobierno actual ya estaba instalada cuando cambió la administración municipal.

Los tambores tampoco aparecieron con Garate
El archivo también muestra otro elemento llamativo frente a la expresión elegida por el Movimiento Vecinal.
Durante la gestión de Carlos Sánchez ya existen antecedentes documentados del uso de tambores como señalización provisoria en la vía pública.
Uno de ellos ocurrió en julio de 2018, cuando cinco motociclistas cayeron en la zona de Ameghino y San Martín debido a una superficie congelada. Después de los incidentes, el sector fue restringido y señalizado con dos tambores mientras intervenía personal municipal.
El episodio no significa que aquellos tambores sean los mismos que hoy pueden verse en las calles ni permite afirmar que todos los elementos actuales provengan físicamente de aquella gestión. Pero sí demuestra algo más relevante para la discusión política: el recurso del tambor como señalización provisoria ya formaba parte de las respuestas municipales cuando gobernaba el propio Movimiento Vecinal.

Una crítica válida, pero con una historia bastante más larga
Que el problema tenga antecedentes no elimina la responsabilidad del gobierno actual. Si existen bocas abiertas, pozos peligrosos o señalizaciones precarias que permanecen durante semanas o meses, corresponde que el Ejecutivo las repare y explique los tiempos de intervención.
Pero el archivo obliga a poner en contexto la frase “la ciudad de los tambores”. El Movimiento Vecinal la utiliza sesión tras sesión como símbolo de la administración de Garate, aunque al finalizar su propia etapa de gobierno había cientos de reclamos por pozos y los tambores ya eran una herramienta utilizada por el Municipio para señalizar riesgos.
La discusión, entonces, no pasa solamente por contar cuántos tambores hay hoy. También por mirar cuánto tiempo lleva Tres Arroyos arrastrando problemas de mantenimiento urbano y qué hizo cada gestión cuando tuvo la responsabilidad de resolverlos.
¿Creés que la ciudad mejoró o empeoró en el mantenimiento de calles y bocas de registro? Te leemos en los comentarios.








