En resumen, si andás corto de tiempo
El Movimiento Vecinal cuestionó la planificación del nuevo organigrama municipal y sostuvo que la estructura fue adaptada a las personas. Sin embargo, en mayo de 2025, tres de sus cuatro concejales acompañaron una modificación presentada sobre tablas, que eliminó una secretaría y creó cuatro direcciones.
El Movimiento Vecinal volvió a cuestionar la reorganización del gabinete impulsada por el intendente Pablo Garate. A través de una publicación en sus redes sociales, el espacio aseguró que el problema no es solamente un nombramiento, sino “cómo se construye un gobierno”.
El bloque sostuvo que un organigrama no debería adaptarse a las personas y planteó que primero debe definirse un proyecto de gestión, luego diseñarse la estructura y recién entonces designarse a quienes estarán al frente de cada área.
También afirmó que no denuncia una ilegalidad, sino que cuestiona “la oportunidad política y el mensaje institucional” de la decisión. Según expresó, las designaciones deberían transmitir mérito, transparencia e igualdad de oportunidades.
El antecedente que contradice el discurso actual del MV
El planteo encuentra un antecedente incómodo dentro del propio Movimiento Vecinal.
El 22 de mayo de 2025, el oficialismo presentó sobre tablas una reforma del organigrama que no figuraba en el orden del día de la sesión y que algunos concejales pretendían continuar analizando en comisión.
La iniciativa eliminó la Secretaría de Producción y creó la unidad “Impulsar Tres Arroyos”, bajo la cual quedaron cuatro direcciones: Industria, Comercio y Emprendedurismo; Estrategia Productiva; Turismo; y Producción y Sustentabilidad.
Tres de los cuatro concejales que entonces integraban el bloque vecinalista —Mariano Hernández, Marcelo León y Claudia Diez— votaron a favor de la modificación. Roxana Calvo fue la única representante del espacio que se opuso.
Es decir, una mayoría del Movimiento Vecinal acompañó una reforma inesperada, tratada sobre tablas, que eliminó una secretaría y reorganizó diferentes dependencias municipales.
Qué cambió en el organigrama de 2026
La modificación aprobada en julio de 2026 surgió después de la muerte del jefe de Gabinete, Julio “Pity” Federico.
La nueva estructura eliminó la Jefatura de Gabinete, la Subsecretaría de Gobierno y Transporte y la Subsecretaría de Planificación, Obras y Servicios Públicos.
En su reemplazo, creó la Secretaría de Gobierno y Transporte y las direcciones de Planificación y Seguimiento de Gestión y de Relaciones Institucionales.
El Ejecutivo sostuvo que la reorganización permitiría un ahorro superior a los 30 millones de pesos y aseguró que las nuevas dependencias serían cubiertas con trabajadores que ya formaban parte del municipio, sin nuevas incorporaciones. El Movimiento Vecinal votó en contra.
La discusión sobre las personas y el trabajo realizado
En su publicación, el MV cuestionó especialmente que Santiago Garate, hijo del intendente, quedara al frente de la Secretaría de Gobierno y Transporte, a la que presentó como el principal espacio de coordinación política y control de la gestión.
Desde el oficialismo respondieron defendiendo el desempeño de los funcionarios cuestionados y señalaron que la discusión no debería concentrarse únicamente en los vínculos familiares, sino también en el trabajo, la capacidad y las responsabilidades asumidas.
La reforma de 2026 no es idéntica a la aprobada durante 2025. Una respondió a la reorganización del área productiva y la otra surgió tras el fallecimiento del jefe de Gabinete.
Sin embargo, el contraste político permanece: el mismo espacio que ahora exige planificación y cuestiona que el organigrama sea adaptado a determinadas personas acompañó mayoritariamente, apenas un año antes, una modificación presentada de manera sorpresiva y sobre tablas.
El cuestionamiento alcanza al espacio, no a todos sus concejales
La diferencia individual también debe quedar clara. Roxana Calvo rechazó ambas modificaciones, tanto la de 2025 como la de 2026.
La contradicción alcanza al Movimiento Vecinal como fuerza política y, particularmente, a la mayoría de su anterior bloque, que respaldó una reforma con características que hoy el propio espacio utiliza para cuestionar al oficialismo.
La discusión, por lo tanto, no pasa solamente por determinar si el nuevo organigrama es correcto. También pone bajo análisis la coherencia de una oposición que reclama planificación, previsibilidad y transparencia, pero que no aplicó los mismos criterios cuando tuvo que votar cambios similares.
¿El Movimiento Vecinal cambió de criterio o las dos reformas fueron suficientemente diferentes? Te leemos.





