En resumen, si andás corto de tiempo
El nuevo organigrama municipal fue aprobado por 10 votos contra 8. Fuerza Patria consiguió el acompañamiento de Cecilia Del Águila, Vanesa Piacquadío y Macarena Razuc, mientras que el Movimiento Vecinal, La Libertad Avanza y Nuevos Aires rechazaron la propuesta.
La reorganización del gabinete impulsada por el intendente Pablo Garate dejó expuestas las diferencias dentro de la oposición de Tres Arroyos.
El proyecto fue aprobado durante la sesión del jueves 16 de julio por 10 votos afirmativos y 8 negativos, después de un extenso debate sobre las facultades del intendente, el ahorro anunciado y la creación de dos nuevas direcciones municipales.
El oficialismo contó con los votos de Fuerza Patria y logró sumar el acompañamiento de Cecilia Del Águila, de la Coalición Cívica; Vanesa Piacquadío, de Integración Distrito Tres Arroyos; y Macarena Razuc, de Unión y Libertad, quien reemplazó a Gustavo Moller durante su licencia.
En contra se pronunciaron el Movimiento Vecinal, el bloque de La Libertad Avanza y Nuevos Aires.
Quiénes acompañaron el nuevo organigrama municipal
Fuerza Patria defendió la reorganización como una herramienta necesaria para que Garate pueda reordenar su equipo luego del fallecimiento del jefe de Gabinete, Julio “Pity” Federico.
Alejandro Barragán sostuvo que la nueva estructura permitirá mantener el funcionamiento de la administración y generar un ahorro superior a los 30 millones de pesos anuales.
El presidente del bloque oficialista también cuestionó a los espacios que rechazaron la propuesta y les pidió que dejaran gobernar al intendente elegido por los vecinos.
Adolfo Olivera coincidió en que la modificación no había sido planificada originalmente, sino que surgió como respuesta a una situación inesperada que alteró el funcionamiento del gabinete municipal.
Piacquadío defendió el ahorro y rechazó una postura partidaria
Vanesa Piacquadío anticipó su voto favorable al considerar que la organización del gabinete y la designación de funcionarios son facultades propias del intendente.
Según detalló durante la sesión, la eliminación y creación de cargos produciría un ahorro mensual de 2.255.216 pesos.
Piacquadío sostuvo que no votaría en contra de una reducción de gastos solamente porque el proyecto hubiera sido presentado por un espacio político diferente al suyo.
También señaló que será responsabilidad del Concejo y del Tribunal de Cuentas controlar posteriormente que el ahorro informado se cumpla.
Del Águila acompañó, pero relativizó el impacto del ahorro
Cecilia Del Águila también votó a favor, aunque expresó varias observaciones sobre la propuesta.
La concejal de la Coalición Cívica reconoció que el Ejecutivo tiene la facultad de conformar su estructura administrativa, pero consideró que el ahorro de poco más de dos millones de pesos mensuales resulta marginal dentro del presupuesto general del municipio.
Del Águila sostuvo que el argumento de la reducción de gastos solamente tendrá validez si las nuevas direcciones no derivan en un aumento de funcionarios o incorporaciones políticas.
Además, reclamó que las nuevas áreas permitan mejorar la comunicación entre el Ejecutivo y el Concejo, especialmente ante los pedidos de informes y expedientes que actualmente no reciben respuesta.
Razuc respaldó las facultades del intendente
Macarena Razuc, quien participó en reemplazo de Gustavo Moller, adelantó el acompañamiento de Unión y Libertad.
Durante su intervención afirmó que la organización del Departamento Ejecutivo constituye una facultad del intendente y que el Concejo no debe intervenir en el armado concreto de su equipo.
Sin embargo, también señaló que el proyecto podría haber llegado con mayor detalle sobre las funciones de las nuevas dependencias y reclamó más diálogo entre los bloques.
Razuc consideró que el Ejecutivo deberá demostrar que la reorganización se traduce en una gestión más eficiente y mejores respuestas para los vecinos.
El Movimiento Vecinal cuestionó la planificación y los nuevos cargos
Roxana Calvo adelantó el rechazo del Movimiento Vecinal y realizó una de las intervenciones más críticas de la sesión.
La concejal sostuvo que la gestión de Garate modificó reiteradamente el organigrama municipal sin presentar un diagnóstico que explicara por qué las estructuras anteriores no funcionaron.
También puso en duda que el ahorro anunciado contemple el costo completo de las nuevas áreas, incluyendo personal, oficinas, vehículos, combustible, computadoras y otros recursos administrativos.
Calvo afirmó que las dos nuevas direcciones carecen de objetivos, indicadores y funciones suficientemente detalladas. También cuestionó que la estructura pudiera estar siendo diseñada alrededor de nombres propios, una discusión que generó una fuerte respuesta del oficialismo.
La Libertad Avanza habló de más burocracia
Ignacio Schena confirmó que el bloque de La Libertad Avanza votaría en contra.
El concejal sostuvo que eliminar tres cargos y crear otros tres no representa necesariamente una reducción del Estado, porque cada nueva dirección puede necesitar personal, equipamiento y recursos adicionales.
También calificó los nombres de las nuevas dependencias como grandilocuentes y cuestionó que el proyecto no explique qué tareas concretas deberán cumplir, qué resultados se esperan ni cómo se evaluará su desempeño.
Para Schena, la propuesta genera burocracia donde debería existir austeridad y crea nuevas jerarquías sin una justificación funcional suficiente.
Nuevos Aires reclamó un ahorro mayor
Carlos Ávila adelantó el voto negativo de Nuevos Aires.
Explicó que su espacio estaba de acuerdo con la creación de la Secretaría de Gobierno y Transporte, pero no con las direcciones de Planificación y Seguimiento de Gestión y de Relaciones Institucionales.
Según Ávila, el municipio podría haber conseguido un ahorro mayor si evitaba crear esas dos dependencias.
También cuestionó que las nuevas áreas estén vinculadas principalmente con la estructura política y no con sectores productivos del distrito.
Un resultado ajustado que expuso dos miradas sobre la gestión
La votación terminó configurando dos posiciones claramente diferenciadas.
Por un lado, quienes entendieron que el intendente debe contar con libertad para conformar su gabinete y consideraron suficiente el ahorro presupuestario informado.
Por otro, los bloques que reclamaron explicaciones más precisas sobre las nuevas funciones, advirtieron sobre posibles gastos indirectos y consideraron que la reorganización no responde a un plan de gobierno consolidado.
La división opositora permitió que el proyecto fuera aprobado por 10 votos contra 8. Ahora el Ejecutivo deberá oficializar los nombramientos y demostrar si la nueva estructura efectivamente reduce gastos y mejora el funcionamiento municipal.
¿Qué postura te parece más razonable ante la reorganización del gabinete?




