Teófilo Gomila es recordado en Tres Arroyos por su actividad como estanciero, comerciante, dirigente y periodista. Su nombre quedó incluso incorporado al mapa de la ciudad.
Pero décadas antes de aquella etapa ocurrió un episodio mucho menos conocido: siendo todavía muy joven, fue capturado durante un malón y permaneció alrededor de un año en Salinas Grandes. De ese contacto con el mundo indígena quedó, entre otros testimonios, un particular documento denominado “Vocabulario Pampa”.
El manuscrito forma parte actualmente del Fondo Personal Teófilo Carlos Gomila del Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires “Dr. Ricardo Levene”.
Un adolescente llevado a Salinas Grandes
Gomila había nacido en Montevideo en 1846, en una familia argentina de tradición unitaria, y llegó al sur bonaerense hacia mediados de 1860, pasando inicialmente por Olavarría y Azul.
Según una publicación del Archivo Histórico provincial, hacia fines de ese mismo año fue tomado prisionero durante un malón y permaneció cautivo alrededor de un año en Salinas Grandes.
Esto significa que Gomila tenía aproximadamente 14 o 15 años cuando atravesó aquella experiencia.
Años después reconstruiría episodios de aquella vida de frontera en sus escritos. Sus Memorias de frontera, redactadas aproximadamente hacia 1910, se convirtieron además en una fuente utilizada posteriormente por investigadores para estudiar las relaciones entre la sociedad criolla y las poblaciones indígenas durante el siglo XIX.
El “Vocabulario Pampa” que todavía se conserva
El dato más singular aparece en la descripción oficial de su archivo personal.
El Archivo Histórico bonaerense informa que entre los documentos conservados existe un “Vocabulario Pampa” redactado por Gomila, al que define como producto de su convivencia con los indígenas de Salinas Grandes.
No se trata simplemente de una referencia posterior a aquella experiencia. El texto fue preservado junto al resto de sus escritos y posteriormente integrado a la obra académica Teófilo Gomila. Memorias de frontera y otros escritos, preparada por las investigadoras Ingrid de Jong y Valeria Satas y publicada en 2011.
Esa recopilación incluye expresamente el “Vocabulario de la ‘lengua pampa’”, además de sus Memorias de frontera, escritos sobre la revolución de 1874, correspondencia y otros documentos. Un ejemplar de esa edición también forma parte de la Biblioteca del Archivo General de la Nación.
No está precisada en las fuentes consultadas la fecha exacta en que Gomila confeccionó el vocabulario. Por eso, no puede afirmarse que lo haya escrito durante su cautiverio: lo que sí establece el Archivo es que surgió de aquella convivencia.
De aquella frontera a convertirse en una figura de Tres Arroyos
La vida posterior de Gomila terminaría profundamente vinculada con Tres Arroyos.
Se instaló en el distrito y quedó asociado a la estancia La Libertad, situada a orillas del arroyo Cristiano Muerto. Allí desarrolló actividades ganaderas, agrícolas y comerciales, y llegó a tener un fuerte protagonismo público. Una investigación publicada por la Revista de Historia de América lo señala como posiblemente uno de los hombres más influyentes de Tres Arroyos durante varios años.
También dirigió El Libre del Sur, periódico tresarroyense que circuló desde fines de la década de 1880. Su estancia funcionó además como un importante centro de relaciones comerciales y productivas de la región.
Pero su archivo permite descubrir otra dimensión del personaje.
Un archivo con imágenes excepcionales del siglo XIX
El “Vocabulario Pampa” no es la única pieza poco conocida que sobrevivió.
El fondo de Gomila conserva correspondencia familiar, cartas comerciales y políticas, poemas, recortes periodísticos y un notable conjunto de fotografías.
Hay 27 retratos enmarcados de gran tamaño, correspondientes al período 1860-1917, además de imágenes de su familia, de la estancia La Libertad y de su casa en La Plata.
El Archivo destaca especialmente unas Cartes de Visite fechadas en 1860, un formato fotográfico del que existen pocos ejemplares en archivos y museos, además de fotografías cotidianas tomadas con una espontaneidad poco habitual para la época.
Ese conjunto documental permite observar a Gomila antes y después del personaje que quedó incorporado a la historia tresarroyense: un adolescente atravesando la frontera bonaerense, un testigo de las relaciones con las sociedades indígenas y, años más tarde, un estanciero, periodista y protagonista de la formación de Tres Arroyos.
El pequeño “Vocabulario Pampa” conservado entre sus papeles constituye una de las huellas menos conocidas de aquella primera vida.










