En resumen, si andás corto de tiempo:
El gobernador Kicillof, después de las elecciones nacionales, remarcó que “6 de cada 10 argentinos votaron otra cosa”. En las legislativas locales, Fuerza Patria ganó con apenas el 40% de los votos, y cuando eltresarroyense marcó que la mayoría eligió otro rumbo, el oficialismo y sus seguidores nos acusaron de operar y querer desmerecer la elección. La realidad es simple: lo que sirve como argumento político nacional, localmente es negado o tildado de ataque cuando incomoda al poder. Mientras tanto, en las elecciones nacionales, La Libertad Avanza arrasó en Tres Arroyos con casi el 50% de los votos. El mensaje de las urnas es claro, aunque algunos sigan festejando minorías.
Noticia completa
Tras las elecciones nacionales de octubre, Axel Kicillof —gobernador bonaerense y referente de Unión por la Patria— subrayó en público:
“6 de cada 10 argentinos han dicho que no están de acuerdo con el modelo que proponen”.
Un dato que, usado como argumento, ayuda a interpretar la magnitud del resultado.
Pero en Tres Arroyos, cuando el resultado de las elecciones legislativas locales fue prácticamente idéntico (Fuerza Patria ganó con el 40% y 6 de cada 10 votaron otra cosa), la reacción oficialista fue muy distinta. Desde eltresarroyense señalamos ese dato: el oficialismo local gobierna en minoría y se sostiene solo porque la oposición está fragmentada. ¿La respuesta? Nos acusaron de “hacerles creer que dieron una mala elección” y de operar contra la “victoria”.
Alejandro Barragán, presidente del PJ y jefe del bloque, salió a defender el resultado diciendo que “la propuesta local era otra” y que “los votos no son de nadie”. Pero cuando el dato incomoda, el reflejo es atacar al mensajero: el argumento que sirve para el relato provincial se convierte en ataque cuando lo dice un medio local. La doble vara es evidente.
El escenario es todavía más claro si miramos los votos nacionales a nivel local:
- La Libertad Avanza se impuso en el distrito con el 48,5% de los votos, casi duplicando a Fuerza Patria, que bajó al 35%.
- En localidades como Orense, Reta, Claromecó y San Mayol, la oposición superó incluso el 50%.
- La participación creció en casi 3.000 votantes respecto a la elección local de septiembre, y la mayoría de esos nuevos votos fueron para la oposición libertaria.
El mensaje de las urnas es transparente: no se puede vender como respaldo mayoritario lo que apenas es una victoria relativa por fragmentación. Si seis de cada diez vecinos eligen otro rumbo, ese dato vale —o debería valer— siempre, no solo cuando le conviene al que lo dice.
La doble vara expuesta:
- Cuando el dato lo usa Kicillof, es argumento para el análisis nacional.
- Cuando lo usa un medio local, es “opereta” o campaña en contra.
- Cuando gana el oficialismo con el 40%, es un “triunfo”; cuando pierde con ese porcentaje, “la gente eligió otra cosa”.
La oposición arrasó en la nacional, el oficialismo local gobierna en minoría, y la dirigencia sigue sin escuchar el mensaje real de la mayoría. El único patrón constante es el esfuerzo por atacar a quien señala el dato incómodo.
Ahora te toca a vos
¿Pensás que un gobierno con el 40% de los votos puede decir que tiene respaldo mayoritario? ¿El poder escucha el mensaje de la gente o solo celebra lo que le conviene? Dejanos tu opinión.






