En resumen, si andás corto de tiempo
En el último año Tres Arroyos perdió decenas de empleos: cerraron bares históricos como Joker (donde irónicamente terminó habiendo un local de “Derecho al Futuro”), hoteles como el Alfil y ahora dos gigantes —Mustad y el frigorífico Anselmo— que dejaron a más de 150 familias en la calle. La crisis nacional golpea fuerte, pero la gestión local agravó todo por su incompetencia, con casi un año sin secretario de Producción y sin políticas de acompañamiento. El intendente Pablo Garate recién salió a hablar después de estos últimos cierres, prometió “acompañar” a los trabajadores, pero no explicó cómo. Otro discurso vacío, sin medidas ni respuestas concretas.
Noticia completa
El mapa laboral de Tres Arroyos se viene desangrando en silencio. Durante 2024 ya se acumulaban señales de alerta: el cierre de Joker’s, la venta de Troya y el anuncio de que el Hotel Alfil dejaría de funcionar dejaron al menos 20 trabajadores en la calle. En ese momento, el intendente Pablo Garate no emitió una sola palabra. Incluso en entrevistas extensas prefirió hablar de cultura y superávit, sin mencionar ni una vez la pérdida de comercios y empleos.
La ironía mayor se dio con Joker’s: el bar, un clásico en la esquina de Istilart y Moreno, cerró sus puertas y en el mismo local se inauguró una oficina partidaria de “Derecho al Futuro”. El contraste entre lo que perdía la ciudad y lo que ganaba la política fue brutal.
Ya en 2025 la crisis pegó todavía más fuerte. Dos gigantes de la ciudad anunciaron su final casi en simultáneo:
- Mustad, con entre 60 y 70 operarios, frenó su planta en el Parque Industrial alegando una ecuación económica desfavorable.
- Frigorífico Anselmo, con 76 trabajadores y retiros voluntarios impagos, presentó pedido de quiebra.
El resultado es un golpe laboral que afecta a más de 150 familias tresarroyenses.
El intendente, que antes había optado por el silencio, esta vez sí salió a hablar públicamente. Pero lo hizo recién después del derrumbe de Anselmo y Mustad, nunca antes, cuando cerraban comercios chicos o bares emblemáticos. La reacción tardía dejó en claro que la agenda política se acomoda según la magnitud del escándalo.
A todo esto se suma otro dato clave: la ciudad estuvo casi un año sin un área productiva en funciones. Tras la renuncia de Guillermo Rossotti en septiembre de 2024, el municipio dejó vacante la Secretaría de Producción. Recién en junio de 2025 se creó la “Unidad Impulsar” y se nombró a Emiliano Sofía como director. Para entonces, la sangría de empleos ya llevaba meses sin respuesta institucional.
El diagnóstico es doble. La macro nacional aprieta con inflación, caída del consumo y exportaciones trabadas. Pero la desidia local empeoró todo: sin conducción productiva, sin políticas activas y con un intendente que eligió callar hasta que la bomba le explotó en la cara.
Invitación a la participación
¿Creés que los cierres fueron solo responsabilidad de la crisis nacional o también del abandono local? ¿El municipio podría haber hecho algo para sostener a comercios e industrias? Dejanos tu opinión en redes y en los comentarios. En eltresarroyense seguimos mostrando lo que otros callan.






