Este jueves 5 de noviembre de 2026 se conmemora el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso. La fecha, impulsada por la UNESCO, busca recordar que estudiar sin miedo es un derecho y que el bullying no puede quedar reducido a una cuestión entre compañeros.
¿Por qué se conmemora el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar?
La jornada nació en noviembre de 2019, cuando los 193 Estados miembros de la UNESCO aprobaron su creación durante la 40.ª Conferencia General. La iniciativa había sido propuesta por Francia, México y Marruecos para visibilizar la violencia que sufren niños y adolescentes en el ámbito educativo.
La primera conmemoración tuvo lugar el 5 de noviembre de 2020. Desde entonces, se realiza el primer jueves de noviembre, por lo que no tiene una fecha numérica fija: en 2026 coincide con este jueves 5.
La UNESCO incluyó expresamente el ciberacoso porque las agresiones no terminan necesariamente al salir del aula: también pueden continuar en grupos de mensajería, redes sociales y otras plataformas digitales.
Qué propone la UNESCO para este 5 de noviembre de 2026
El lema elegido para este año es «Cada estudiante, a salvo y con bienestar: de la promesa a la práctica». La consigna busca que las declaraciones contra el bullying se conviertan en medidas sostenidas: prevención, acompañamiento de la salud mental, apoyo a docentes, inclusión y seguridad digital.
El organismo internacional considera que la violencia escolar afecta no solo el bienestar de quienes la padecen, sino también su posibilidad de aprender y participar de la vida educativa en condiciones de seguridad.
Qué es el bullying y cuáles son las señales de alerta
No toda discusión o pelea aislada entre estudiantes es bullying. UNICEF explica que el acoso suele reunir tres características: intención de dañar, repetición de las agresiones y una relación desigual de poder. Puede manifestarse mediante golpes, insultos, humillaciones, rumores, exclusión deliberada o ataques en internet.
Algunas señales que merecen atención son el miedo repentino a ir a la escuela, el aislamiento, los problemas para dormir, los dolores de cabeza o de estómago frecuentes, el deterioro del rendimiento escolar o la angustia después de usar el celular. Ninguna de estas señales confirma por sí sola una situación de acoso, pero sí justifica una conversación cuidadosa.
Qué pueden hacer las familias ante una situación de acoso
UNICEF aconseja escuchar sin interrumpir ni minimizar lo ocurrido. Si un chico cuenta que lo están hostigando, conviene transmitirle que puede pedir ayuda y que no tiene la culpa de las agresiones.
- Escuchar y acompañar: preguntar qué sucede y evitar respuestas como «son cosas de chicos».
- Hablar con la escuela: comunicar lo ocurrido a docentes o directivos y pedir que se intervenga y se realice un seguimiento.
- Conservar pruebas: guardar mensajes o capturas de pantalla cuando el acoso también se produce en internet.
- Volver a preguntar: comprobar con el estudiante y con la institución si las agresiones cesaron, sin dar el problema por resuelto después de una sola reunión.
En la provincia de Buenos Aires, la Línea 102 recibe consultas sobre amenazas o vulneraciones de derechos de niñas, niños y adolescentes. También está disponible el 0800-666-6466. Ante un peligro inmediato, corresponde llamar al 911.
Una historia de bullying y empatía que ya contó ElTresArroyense
La fecha también permite recuperar una historia publicada por este medio: la de Antonella Semaán, una artista que nació sin brazos y que durante su adolescencia encontró en su silla una burla escrita por otros estudiantes: «¿Te doy una mano?».
Años después, Antonella llevó su experiencia a talleres escolares de empatía, donde propone reflexionar sobre la discapacidad, las diferencias y el trato hacia los demás. Su recorrido puede leerse en la historia publicada por ElTresArroyense.
El sentido de esta efeméride va más allá de recordar una fecha en el calendario: busca que las escuelas, las familias y los propios estudiantes reconozcan el acoso a tiempo y hagan algo concreto para detenerlo.









