Este domingo, Plaza España volvió a llenarse de vecinos durante la 12ª Fiesta en Honor a la Virgen del Pilar. Pero la relación del lugar con la colectividad española de Tres Arroyos comenzó hace más de un siglo y tuvo uno de sus momentos más llamativos el 24 de mayo de 1910.
Ese día, mientras el país se preparaba para celebrar el Centenario de la Revolución de Mayo, Tres Arroyos inauguró oficialmente la renovada Plaza España con una celebración muy distinta de las que podrían imaginarse hoy.

Antes de ser Plaza España era la “Plaza de la Estación”
El espacio había llevado originalmente el nombre de Julio Costa, aunque entre los vecinos era conocida como la “Plaza de la Estación” por encontrarse próxima al ferrocarril. En sus primeros tiempos era apenas una manzana cercada con alambre, ubicada en un sector que crecía rápidamente alrededor de la estación.
El 15 de agosto de 1908, una ordenanza municipal dispuso cambiar su nombre por Plaza España, como reconocimiento a la importante presencia de la colectividad española en la ciudad.
La Sociedad Española formó entonces una comisión que impulsó trabajos sobre el paseo y preparó su inauguración para los festejos del Centenario.
Mil kilos de carne y pan para comenzar los festejos
La celebración comenzó a las 9 de la mañana del 24 de mayo de 1910.
Según la reconstrucción histórica publicada por Vía País, basada en crónicas de aquella época, primero se lanzó una salva de bombas de estruendo para anunciar el inicio de los festejos.
Pero el detalle más extraordinario vino después: se repartieron 1.000 kilos de carne y pan entre personas de menores recursos.
La comisión organizadora marchó luego hacia el Palacio Municipal acompañada por una multitud. Allí fue recibida por el entonces intendente Alfredo Gandarias, quien se incorporó a la comitiva para regresar junto con los vecinos hacia Plaza España.
Una llave simbólica y la piedra fundamental
Ya en la plaza se desarrolló el acto central. Hubo una entrega simbólica de la llave, discursos de las autoridades y la colocación de la piedra basal de un monumento que la colectividad española proyectaba levantar en el lugar.
Entre quienes participaron aparecen Víctor Grau, por la comisión organizadora; el intendente Gandarias; y Carlos Pérez, agente consular de España en Tres Arroyos.
La jornada terminó con un lunch en la Municipalidad para los organizadores.
Aquella inauguración terminó de vincular a la plaza con la colectividad española, una relación que continúa más de 116 años después. Este domingo 4 de octubre de 2026, el mismo espacio volvió a ser punto de encuentro con la Fiesta en Honor a la Virgen del Pilar, que reunió nuevamente celebración religiosa, gastronomía y expresiones culturales españolas.









