sábado, junio 27, 2026
- Advertisement -spot_img

El lado “B” de la MILANESA: cómo hacerla más completa!

Más Leídos

Carolina Tedesco
Carolina Tedesco
Hola! Mi nombre es Caro Tedesco y soy nutricionista. Estoy aquí para compartir conocimientos sobre nutrición y hábitos saludables que promuevan una mejor calidad de vida¡No dudes en dejar tus consultas o inquietudes!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -

Por Lic. Carolina Tedesco MP6764– Nutricionista

Las milanesas son un clásico de nuestras mesas. Versátiles, sabrosas, reconfortantes y las encargadas de salvarnos en la diaria. Muchas veces quedan relegadas cuando hablamos de alimentación saludable. Pero con algunos ajustes simples en su preparación, pueden convertirse en una opción equilibrada y nutritiva, sin resignar sabor.

¿Cómo mejorar el apanado?

El tradicional pan rallado puede reemplazarse en parte por ingredientes más nutritivos como avena arrollada, semillas de sésamo, lino y chía. Esta combinación no solo aporta una textura más interesante, sino también más fibra, grasas saludables y mayor sensación de saciedad.

Una milanesa aporta proteínas de buena calidad (si es de carne, pollo o vegetales proteicos), hidratos de carbono del rebozado, pero le falta fibra, un nutriente fundamental para la salud digestiva y metabólica. La solución: acompañarla con verduras crudas o cocidas, que además de fibra, suman vitaminas, minerales y volumen al plato.

La forma de cocción marca una diferencia nutricional!

Cuando freís en sartén con poco aceite: aporta entre 12 y 15 g de grasa por porción (mila de 150 gramos aprox). La misma porción al horno, con aceite pincelado: reduce el aporte graso a 1 a 3 g.

Si optás por freír: usá aceite nuevo o con pocos usos: a mayor reutilización, mayor acumulación de compuestos de oxidación, que pueden ser perjudiciales. Calentá bien el aceite (170–180 °C) antes de incorporar la milanesa, si está frío, absorbe más grasa. No sobrecargues la sartén u olla: al bajar la temperatura del aceite, las milanesas se impregnan más. Escurrí bien en papel absorbente.

Tip extra: Preferí aceites alto oleico, que toleran mejor el calor y se oxidan menos.

¿Cómo sería una milanesa ideal?

  • Al horno, con poco aceite
  • Apanada con una mezcla rica en fibra (pan rallado + avena + semillas)
  • Acompañada con verduras frescas o cocidas

Conclusión:
La milanesa no tiene por qué desaparecer de una alimentación saludable. Se trata de elegir mejor los ingredientes y el método de cocción, para lograr un plato completo, sabroso y más amigable con nuestra salud.

Lic. Carolina Tedesco / Nutricionista – M.P. 6764
Busca más información en @carotedesco_nutricion o @modonutt en redes sociales!       Tel: 2983-459647 – Dirección; 9 de Julio 436

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Ultimos

Entradas relacionadas