Se cataloga bajo la etiqueta de superalimentos a todos aquellos productos del reino vegetal que destacan por su contenido en nutrientes o antioxidantes.
La avena es uno de los antioxidantes más potentes de la naturaleza y ofrece diversos beneficios ante distintas patologías. Es neuroprotector frente a enfermedades como el Alzheimer y Parkinson, disminuye el índice glucémico de los carbohidratos y regula la secreción de insulina, favorece la eliminación de colesterol a través de las heces, disminuye la producción de radicales libres, entre otros beneficios.
Hay diferentes presentaciones de este cereal:
Avena arroyada gruesa: no está cocida por lo cual para consumirla hay que remojarla o cocinarla, para disminuir su contenido de ácido fítico “antinutriente”, para tener mejor disponibilidad de algunos minerales. Es ideal para preparar granola casera.
Avena arroyada fina: el grano está un poco más aplastado que en la gruesa, pero cabe la misma explicación.
Avena instantánea: ya está cocida, no necesita ser remojada y es ideal para preparar panes, budines, tortas, pancakes, ya que absorbe mejor el agua y queda mas aireada.
A pesar de que puedan existir alimentos más beneficiosos que otros, la base de una dieta saludable es la variedad. Es verdad que se debe enfatizar la ingesta de aquellos productos con una mayor calidad nutricional, pero recorda que la moderación y el equilibrio son claves en la alimentación.
Carolina Tedesco
Lic. En Nutrición MP 6764 / Comunicadora
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