Previene enfermedades: Evita contaminación cruzada y crecimiento de bacterias.
Evita el desperdicio: Usar primero lo que vence antes y consumir con orden.
Funciona mejor: Conserva mejor si el aire circula y es adecuada la temperatura.
Facilita la visualización: Ver lo que hay, evitar olvidos .
Zonas y qué guardar en cada una:
Estante superior: Alimentos cocidos y sobras (en porciones pequeñas). Bien accesibles, consumir pronto, usar recipientes poco profundos.
Debajo: Lácteos, huevos, fiambres, salsas, porque tiene una temperatura constante y media.
Estante inferior: Carnes y pescados crudos (siempre en recipientes cerrados que no permitan filtraciones), evitar goteos es el objetivo.
Cajones inferiores: Frutas y verduras. Se mantienen con una temperatura y humedad controlados.
En la puerta: Bebidas, aderezos, salsas, no los lácteos, es la zona con frio menos constante.
Conclusión: Cada alimento tiene su lugar según temperatura y riesgo.
- Mantener envases visibles y ordenados evita olvidos.
- Alimentarse bien es más fácil cuando la heladera está limpia y organizada.
Carolina Tedesco
Lic. En Nutrición MP 6764 / Comunicadora/ Consultorio: 9 de Julio 436
En las redes me encontrás como @carotedesco_nutricion de Alegrizar Facebook| Instagram| TikTok y ahora también en @modonutt






