
En resumen, si andás corto de tiempo:
Después de quedarse sin plata tras las elecciones, el oficialismo de Tres Arroyos impulsó y aprobó —junto a referentes de la oposición como Rossi, Ávila y Del Águila— un nuevo aumento del 20% en tasas, que se suma al ajuste escalonado aprobado en diciembre.
Integrantes del bloque que durante todo el año denunciaban falta de transparencia, gastos absurdos en fiestas y obras sin prioridad, bloqueo a los pedidos de informes, archivos de proyectos y la negativa sistemática del Ejecutivo a rendir cuentas, hoy votaron junto al oficialismo.
A quienes el electorado crítico depositó su voto de confianza para controlar, exigir transparencia y ponerle límites al gasto político, hoy los ve levantar la mano para otro ajuste.
Este no es un aumento “extra”: es la base para el tarifazo del año que viene. El ajuste, como siempre, lo paga el vecino.
Noticia completa
Después de meses de relato sobre el superávit y obras de campaña, el municipio de Tres Arroyos blanqueó el desastre: déficit de más de 3.000 millones de pesos, sin reservas, y la perspectiva de terminar el año con un rojo de 4.500 millones.
Con la caja vacía, la respuesta política fue la de siempre: otro aumento de tasas. El Concejo y la Asamblea de Mayores Contribuyentes aprobaron un ajuste del 10% en noviembre y otro 10% en diciembre, sobre la unidad que determina todas las tasas municipales. Esto se suma al aumento escalonado ya aprobado para 2025: 18% en enero, 7% en abril, 10% en julio. El impacto acumulado supera el 50%, y —lo más grave— establece la base para los aumentos del año que viene.
Lo insólito es quiénes levantaron la mano. Aparte de los “opositores de siempre” del Movimiento Vecinal de quienes nada se espera ya que vuelven a sus puestos en diciembre y durante este tiempo solo defendieron sus propios intereses, se sumaron:
Agustín Rossi, Carlos Ávila y Cecilia Del Águila —referentes de Juntos por el Cambio que durante toda la gestión denunciaron falta de transparencia, información bloqueada, proyectos archivados y cero rendición de cuentas—, el electorado crítico les confió el control, la exigencia y el límite al poder político. Hoy, esos mismos dirigentes votan junto al oficialismo el ajuste más fuerte del año, apenas días después de perder las elecciones y sin que el Ejecutivo haya dado una sola explicación seria sobre el destino de la plata.
Durante todo el año, voces como la de Yaya Rossi cuestionaron el despilfarro en fiestas, la construcción de una pileta con el Fondo Educativo y la opacidad de los números públicos:
- “Los libros que no se abren son los que no cierran”.
- “El Ejecutivo nunca quiso rendir cuentas ni dar información a la oposición.”
- “Gastar en fiestas, eventos y pileta mientras faltan servicios básicos es no tener prioridades.”
El resultado: cuando llegó la hora de ajustar, priorizaron el voto político por sobre el mandato del electorado. El municipio no recorta cargos ni pauta ni gasto político, solo sube tasas. El ajuste lo paga siempre el vecino.
Este aumento no es “para cerrar el año”, es el nuevo piso de 2026. El tarifazo recién empieza. Los que prometieron control, hoy levantan la mano. El discurso de control y rendición de cuentas terminó archivado, igual que los pedidos de informes.
Ahora te toca a vos
¿Te representa la oposición que elegiste? ¿El aumento de tasas era inevitable? ¿Quién le pone el cascabel al gato en Tres Arroyos? Opiná, porque el tarifazo lo pagás vos.



