Pocos lo saben, pero Juan Domingo Perón visitó Tres Arroyos el 18 de febrero de 1946, en plena campaña presidencial. Faltaban solo seis días para las elecciones que lo convertirían, por primera vez, en presidente de la Nación.
Venía cumpliendo una gira extensa por la provincia, que había pasado por Azul y Olavarría, y culminaría en Bahía Blanca. Aquel día, el tren del Partido Laborista llegó a la estación del Ferrocarril Sud —hoy simplemente estación del ferrocarril— y lo recibió una verdadera multitud: unas 3.500 personas, muchas de ellas mujeres y niños, que colmaron el andén y los alrededores.

Desde un palco montado sobre un vagón del tren, justo donde hoy está la calle Luzuriaga, hablaron primero el candidato a vicepresidente, el doctor Hortensio Quijano, y luego Perón. Quijano, proveniente del radicalismo correntino, introdujo el acto de proclamación de la fórmula Perón-Quijano.
Después, Perón se dirigió a la gente con un discurso directo y combativo, donde remarcó la necesidad de integración partidaria y unidad de los trabajadores. Dejó frases fuertes, como:
“Si llegamos al gobierno, terminaremos con la explotación del hombre por el hombre. No venimos con nuevas promesas; Dios no nos permite realizarlas…”
A su lado, pero dentro del tren, estaba María Eva Duarte, que no bajó del vagón. Sin embargo, fue saludada por un grupo de simpatizantes tresarroyenses que subió con autorización: Francisco Fraccia, Leonor Pevé y José Galván.

También acompañaban a Perón el dirigente Cipriano Reyes, fundador del Partido Laborista, y José Tesoriere, quien más tarde obtendría una banca en la Cámara de Diputados.
El acto duró apenas una hora y media. Luego, el tren retomó su viaje, hizo escala en Coronel Dorrego y siguió rumbo a Bahía Blanca. Pero ese día quedó marcado para siempre en la historia local.
📍 ¿Te imaginás hoy a una figura presidencial siendo recibida por una multitud en la estación del tren?




