lunes, julio 20, 2026
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El jugador que estuvo a punto de dejar el fútbol, renació en Tres Arroyos y hoy puede ser campeón

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José Manuel “Flaco” López llegó a Colegiales cuando su carrera parecía apagarse. Fue campeón, goleador y figura de la Liga Tresarroyense. Siete años después, integra la Selección argentina que hoy enfrenta a España en la final del Mundial 2026.

Mientras millones de personas esperan la final entre Argentina y España, Tres Arroyos tiene una razón propia para sentirse parte de la historia.

En el plantel que intentará conquistar nuevamente la Copa del Mundo está José Manuel López, el delantero que antes de jugar en Lanús, triunfar en Palmeiras y vestir la camiseta argentina tuvo que empezar prácticamente de nuevo en las canchas de nuestra ciudad.

No llegó como una estrella. Llegó con 18 años, sin lugar en las divisiones principales de Lanús y después de haber atravesado lesiones, rechazos y dudas sobre su futuro.

Incluso había pensado en abandonar el fútbol.

El Flaco López llegó a Tres Arroyos cuando su carrera se apagaba

López había pasado siete años en las divisiones inferiores de Independiente, pero una lesión en la espalda lo dejó sin jugar durante toda una temporada. Al finalizar ese año quedó libre.

Lanús le dio otra oportunidad, aunque tampoco encontró inmediatamente un espacio en Reserva. Mientras futbolistas más jóvenes comenzaban a subir de categoría, él permanecía en Cuarta División y su futuro era cada vez más incierto.

En 2019 apareció Colegiales de Tres Arroyos.

Una gestión entre el entonces presidente del club, Pablo Garate, y el presidente de Lanús, Nicolás Russo, permitió que tres juveniles llegaran a préstamo para disputar la Liga Regional Tresarroyense. Uno de ellos era aquel delantero correntino alto, flaco y todavía desconocido.

Lo que desde Buenos Aires podía parecer un descenso terminó convirtiéndose en el comienzo de todo.

De pelear por no descender a convertirse en campeón

Cuando López llegó, Colegiales tenía como objetivo principal evitar el descenso. Pero aquel equipo terminó dando la vuelta olímpica, consiguió una plaza para disputar el Torneo Regional Federal Amateur y protagonizó una de las campañas más importantes de la historia del club.

El Flaco fue goleador del campeonato y elegido como el mejor jugador de la Liga Tresarroyense durante 2019. Sus compañeros y entrenadores recuerdan que el roce, las canchas difíciles y la exigencia del fútbol regional lo ayudaron a fortalecerse, ganar confianza y transformarse definitivamente en delantero de área.

José Manuel “Flaco” López llegó a Colegiales cuando su carrera parecía apagarse. Fue campeón, goleador y figura de la Liga Tresarroyense. Siete años después, integra la Selección argentina que hoy enfrenta a España en la final del Mundial 2026.

Mientras millones de personas esperan la final entre Argentina y España, Tres Arroyos tiene una razón propia para sentirse parte de la historia.

En el plantel que intentará conquistar nuevamente la Copa del Mundo está José Manuel López, el delantero que antes de jugar en Lanús, triunfar en Palmeiras y vestir la camiseta argentina tuvo que empezar prácticamente de nuevo en las canchas de nuestra ciudad.

No llegó como una estrella. Llegó con 18 años, sin lugar en las divisiones principales de Lanús y después de haber atravesado lesiones, rechazos y dudas sobre su futuro.

Incluso había pensado en abandonar el fútbol.

El Flaco López llegó a Tres Arroyos cuando su carrera se apagaba

López había pasado siete años en las divisiones inferiores de Independiente, pero una lesión en la espalda lo dejó sin jugar durante toda una temporada. Al finalizar ese año quedó libre.

Lanús le dio otra oportunidad, aunque tampoco encontró inmediatamente un espacio en Reserva. Mientras futbolistas más jóvenes comenzaban a subir de categoría, él permanecía en Cuarta División y su futuro era cada vez más incierto.

En 2019 apareció Colegiales de Tres Arroyos.

Una gestión entre el entonces presidente del club, Pablo Garate, y el presidente de Lanús, Nicolás Russo, permitió que tres juveniles llegaran a préstamo para disputar la Liga Regional Tresarroyense. Uno de ellos era aquel delantero correntino alto, flaco y todavía desconocido.

Lo que desde Buenos Aires podía parecer un descenso terminó convirtiéndose en el comienzo de todo.

De pelear por no descender a convertirse en campeón

Cuando López llegó, Colegiales tenía como objetivo principal evitar el descenso. Pero aquel equipo terminó dando la vuelta olímpica, consiguió una plaza para disputar el Torneo Regional Federal Amateur y protagonizó una de las campañas más importantes de la historia del club.

El Flaco fue goleador del campeonato y elegido como el mejor jugador de la Liga Tresarroyense durante 2019. Sus compañeros y entrenadores recuerdan que el roce, las canchas difíciles y la exigencia del fútbol regional lo ayudaron a fortalecerse, ganar confianza y transformarse definitivamente en delantero de área.

En Tres Arroyos no encontró comodidad ni fama.

Encontró algo más importante: minutos, responsabilidad y la posibilidad de volver a creer que podía vivir del fútbol.

De Colegiales a asistir el gol que llevó a Argentina a semifinales

Después de la pandemia, López regresó a Lanús y consiguió finalmente una oportunidad con el plantel profesional. Debutó en 2021, marcó 22 goles en 59 partidos y fue vendido al Palmeiras por 10 millones de dólares.

En Brasil se transformó en uno de los delanteros argentinos más importantes del continente. Sus actuaciones lo llevaron primero a la Selección y después a integrar la lista definitiva de 26 jugadores elegidos por Lionel Scaloni para defender el título mundial.

Pero su participación en este Mundial no quedó reducida a ocupar un lugar en el banco.

En los cuartos de final ante Suiza ingresó durante el alargue. Apenas dos minutos después, aguantó la pelota en el borde del área y asistió a Julián Álvarez, que convirtió el gol que encaminó la clasificación argentina a las semifinales.

Una jugada decisiva en una Copa del Mundo comenzó en los pies de un futbolista que pocos años antes jugaba en la Liga de Tres Arroyos.

De Rodrigo Palacio al Flaco López: una historia que vuelve a repetirse

No es la primera vez que un futbolista vinculado directamente con Tres Arroyos llega a una final mundialista.

Rodrigo Palacio dio uno de los primeros pasos importantes de su carrera en Huracán de Tres Arroyos. Debutó en 2002, marcó un gol en su primer partido y desde aquí comenzó el recorrido que después lo llevaría a Banfield, Boca, el fútbol europeo y la Selección argentina.

En 2014 ingresó en la final contra Alemania.

Doce años después, otro delantero que encontró en el fútbol tresarroyense el impulso que necesitaba forma parte del equipo que enfrentará a España por la Copa del Mundo. La Selección disputará la final este domingo 19 de julio en Nueva Jersey.

Son historias distintas, pero tienen un punto en común: antes de aparecer frente a millones de personas, ambos tuvieron que jugar en nuestras canchas.

El valor de las oportunidades que parecen pequeñas

La historia del Flaco López obliga a revisar una idea instalada en el fútbol: que bajar de categoría, jugar una liga regional o alejarse de los grandes centros deportivos representa necesariamente un fracaso.

Para él ocurrió exactamente lo contrario.

Tres Arroyos no fue el lugar donde terminó su carrera. Fue el lugar donde pudo reconstruirla.

Detrás de cada futbolista que llega a una final mundial existen clubes, entrenadores, dirigentes, compañeros y torneos que rara vez aparecen en las grandes transmisiones. El fútbol profesional suele quedarse con la última parte del relato, pero las carreras también se construyen lejos de las cámaras, en vestuarios modestos y frente a tribunas pequeñas.

Hoy, cuando Argentina salga a jugar el partido más importante del planeta, Tres Arroyos también estará presente.

No en una bandera colocada para la ocasión ni en una conexión inventada para sumarse al festejo.

Estará en la historia real de un jugador que llegó cuando su sueño parecía terminarse, se convirtió en figura de nuestra Liga y ahora está a un partido de ser campeón del mundo junto a Lionel Messi.

En Tres Arroyos no encontró comodidad ni fama.

Encontró algo más importante: minutos, responsabilidad y la posibilidad de volver a creer que podía vivir del fútbol.

De Colegiales a asistir el gol que llevó a Argentina a semifinales

Después de la pandemia, López regresó a Lanús y consiguió finalmente una oportunidad con el plantel profesional. Debutó en 2021, marcó 22 goles en 59 partidos y fue vendido al Palmeiras por 10 millones de dólares.

En Brasil se transformó en uno de los delanteros argentinos más importantes del continente. Sus actuaciones lo llevaron primero a la Selección y después a integrar la lista definitiva de 26 jugadores elegidos por Lionel Scaloni para defender el título mundial.

Pero su participación en este Mundial no quedó reducida a ocupar un lugar en el banco.

En los cuartos de final ante Suiza ingresó durante el alargue. Apenas dos minutos después, aguantó la pelota en el borde del área y asistió a Julián Álvarez, que convirtió el gol que encaminó la clasificación argentina a las semifinales.

Una jugada decisiva en una Copa del Mundo comenzó en los pies de un futbolista que pocos años antes jugaba en la Liga de Tres Arroyos.

De Rodrigo Palacio al Flaco López: una historia que vuelve a repetirse

No es la primera vez que un futbolista vinculado directamente con Tres Arroyos llega a una final mundialista.

Rodrigo Palacio dio uno de los primeros pasos importantes de su carrera en Huracán de Tres Arroyos. Debutó en 2002, marcó un gol en su primer partido y desde aquí comenzó el recorrido que después lo llevaría a Banfield, Boca, el fútbol europeo y la Selección argentina.

En 2014 ingresó en la final contra Alemania.

Doce años después, otro delantero que encontró en el fútbol tresarroyense el impulso que necesitaba forma parte del equipo que enfrentará a España por la Copa del Mundo. La Selección disputará la final este domingo 19 de julio en Nueva Jersey.

Son historias distintas, pero tienen un punto en común: antes de aparecer frente a millones de personas, ambos tuvieron que jugar en nuestras canchas.

El valor de las oportunidades que parecen pequeñas

La historia del Flaco López obliga a revisar una idea instalada en el fútbol: que bajar de categoría, jugar una liga regional o alejarse de los grandes centros deportivos representa necesariamente un fracaso.

Para él ocurrió exactamente lo contrario.

Tres Arroyos no fue el lugar donde terminó su carrera. Fue el lugar donde pudo reconstruirla.

Detrás de cada futbolista que llega a una final mundial existen clubes, entrenadores, dirigentes, compañeros y torneos que rara vez aparecen en las grandes transmisiones. El fútbol profesional suele quedarse con la última parte del relato, pero las carreras también se construyen lejos de las cámaras, en vestuarios modestos y frente a tribunas pequeñas.

Hoy, cuando Argentina salga a jugar el partido más importante del planeta, Tres Arroyos también estará presente.

No en una bandera colocada para la ocasión ni en una conexión inventada para sumarse al festejo.

Estará en la historia real de un jugador que llegó cuando su sueño parecía terminarse, se convirtió en figura de nuestra Liga y ahora está a un partido de ser campeón del mundo junto a Lionel Messi.

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