🕒 En resumen, si andás corto de tiempo:
El concejal oficialista Adolfo Olivera incumplió el acuerdo de rotación en la Comisión de Seguimiento del Fondo Educativo, bloqueando su recambio como presidente a pesar de haber firmado el acta correspondiente. Lo hizo con una actitud calificada por sus colegas como autoritaria y ofensiva, negándose incluso a rendir cuentas sobre millones de pesos ya ingresados al municipio. Como respuesta a los cuestionamientos, Olivera optó por tomar licencia.
📌 Mientras la comunidad educativa exige respuestas, él elige retirarse.
📰 Noticia completa:
La Comisión de Seguimiento del Fondo Educativo volvió a sesionar y lo hizo con un escándalo. El concejal Adolfo Olivera, presidente del cuerpo y referente de Unión por la Patria, se negó a ceder su cargo a pesar de un acta firmada que estipulaba el recambio cada seis meses. Lo hizo con prepotencia, actitud autoritaria y sin fundamentos válidos, según relataron miembros de la comisión.
Una concejala del Movimiento Vecinal lo expresó con crudeza en el recinto:
“La resistencia del concejal fue prepotente, caprichosa, irracional, ofensiva y autoritaria. No respetó el acta que también firmó, y nos expuso no solo a los concejales, sino a todos los representantes de la comunidad educativa presentes.”
La comisión no está formada solo por concejales: incluye a representantes del consejo escolar, inspecciones, gremios docentes y auxiliares, y hasta estudiantes. Negarse a respetar el funcionamiento acordado no es una discusión partidaria: es un ataque institucional.
💸 2.342 millones de pesos, cero rendición
Durante la sesión se recordó que el fondo previsto para este 2025 asciende a $2.342 millones, de los cuales 86 millones ya ingresaron en marzo.
Sin embargo, no se presentó ninguna documentación respaldatoria, y la promesa fue “explicar más adelante”.
Es decir: el dinero ya está en uso, pero los responsables de administrarlo no muestran un solo papel.
🚪 La respuesta de Olivera: licencia
En lugar de dar explicaciones, el concejal decidió tomar licencia. En el momento más sensible, cuando la ciudadanía educativa exige control, transparencia y compromiso, Olivera se retira.
Lo hace luego de bloquear el funcionamiento de la comisión, negarse a cumplir con lo acordado y pedirle a los concejales que lo cuestionaban que se retiren de la sala.
Un gesto que dice mucho más que cualquier discurso.
⚠️ Conflicto de intereses: el problema estructural
Cabe recordar que Olivera ya viene cuestionado por otros puntos:
- Fue presidente del Concejo Deliberante y ocupó la intendencia interina.
- Ahora quiere controlar la comisión que debe auditar al mismo Ejecutivo del que fue parte.
- Su esposa es concesionaria de una unidad turística municipal desde 2021.
- Ha votado sobre temas relacionados a concesiones, lo cual configura un conflicto ético e institucional grave.
Todo esto ocurre mientras se presenta en marchas por la educación pública o los derechos de los trabajadores. Pero a la hora de ejercer control real, decide mantenerse en el poder o directamente, correrse.
📣 ¿Qué opinás vos?
¿Puede alguien que fue parte del Ejecutivo presidir la comisión que debe auditarlo?
¿Tiene sentido marchar por la educación pública mientras se obstaculiza el control de sus fondos?
¿Qué dice de un funcionario que toma licencia cuando se lo llama a rendir cuentas?
Te leemos. Sumate a este debate necesario.



