Por la profe Hila
Hay algo que veo mucho cuando acompaño a chicos en primaria: muchas veces no les falta capacidad, les falta confianza. Y cuando un nene o una nena empieza a sentir que “no puede”, enseguida aparecen el miedo a equivocarse, la frustración, el silencio en clase o el rechazo a la tarea. La evidencia educativa muestra justamente eso: cuando un estudiante tiene baja autoestima o poca confianza, participa menos, evita los desafíos y le cuesta más sostener el aprendizaje; además, los entornos que mejor favorecen el aprendizaje son los que resultan emocionalmente seguros.
Por eso, fortalecer la confianza no es repetir “vos podés” como una consigna vacía. Es mirar al chico de otra manera. Es corregir sin humillar. Es darle tiempo. Es mostrarle que equivocarse no lo define. A veces, detrás de un “no entiendo nada” hay un chico que en realidad está diciendo: “me da miedo volver a fallar”. Y ahí el adulto tiene un papel muy importante: no para exigir más, sino para acompañar mejor.
También es importante cómo elogiamos. No da lo mismo decir “qué genio que sos” que decir “mirá cómo pensaste esto”, “qué bien que insististe” o “me gustó la forma en que probaste otra vez”.
En mi experiencia, la confianza crece mucho cuando el chico empieza a entender cómo aprender. Cuando puede frenar, mirar una consigna, ordenar ideas, dividir una tarea, revisar un error y volver a intentar. Eso también se enseña.
En casa, muchas veces menos es más. No hace falta transformarse en maestra particular ni sentarse dos horas a pelear con la tarea. Suele ayudar más un espacio tranquilo, una rutina posible, preguntas concretas y una presencia serena. La evidencia sobre compromiso familiar muestra un impacto positivo en el aprendizaje, pero además señala algo clave: sirve más dar apoyo práctico y claro que ofrecer una ayuda genérica o desde la presión.
Por eso, cuando acompaño a un chico, no busco solo que “haga la tarea”. Busco que comprenda, practique, se anime a preguntar y salga de la clase un poco más seguro que cuando entró. Ese enfoque es justamente el que venimos trabajando para Profe Hila: apoyo escolar para primaria, presencial en Tres Arroyos y también online, con clases individuales o Club de Estudio en grupos reducidos, siempre con la idea de destrabar con paciencia, método y cercanía.
Si sentís que tu hijo necesita volver a confiar en sí mismo para aprender mejor, podés escribirme y contarme grado + qué necesita reforzar. A partir de eso, vemos cuál es la mejor forma de acompañarlo.
Instagram: @profe.hila



